Jorge Arreaza recibiendo insumos médicos. Foto de Cancillería Venezuela

El presidente Nicolás Maduro anunció recientemente que una gran parte de la población venezolana podría recibir en el verano próximo dosis de la vacuna cubana Abdala contra el coronavirus.

Según detalló el jefe de Estado, antes del suministro masivo para la etapa estival tendrán lugar en abril pruebas de las vacunas cubanas, Soberana 2 y Abdala.

De esta manera, el gobierno heredero del chavismo continuará experimentando con los venezolanos después de aceptar que su país fuera el conejillo de indias de América Latina para los rusos con Sputnik V.

En julio ya estaremos vacunando masivamente con Abdala que busca una meta, la inmunidad perfecta. Estamos buscando otras vacunas seguras y aprobadas según las seguridades sanitarias de Venezuela, como debe ser, dijo el mandatario.  

Abdala es uno de los candidatos vacunales que desarrolla Cuba, país que también trabaja en la inmunización de población de riesgo y la mayoría de su personal sanitario con Soberana 02 que apenas comenzó la fase tres de su ensayo clínico.

VACUNA CONTRA LA CORRIENTE

Pese a que Maduro ha aprobado el experimento con sus compatriotas en más de una ocasión, se niega a distribuir 2,4 millones dosis de AstraZeneca alegando que el fármaco está “causando estragos en el mundo”.

Varias organizaciones nacionales se han pronunciado contra su decisión, entre ellas el Centro Nacional de Bioética de Venezuela, que advirtió sobre los riegos a los que se enfrentan quienes participen en dichas pruebas.

Por su parte, la Academia Nacional de Medicina cuestionó la aplicación experimental a la población venezolana de candidatos a vacuna.

De acuerdo con estadísticas, Venezuela es uno de los países latinoamericanos con menos índice de vacunación, realidad que contrasta con la dura situación sanitaria acrecentada por las carencias materiales.

Hasta el momento, en la nación suramericana se han registrado más de 150 mil positivos en coronavirus y alrededor de mil 600 muertos.