Trinidad, Patrimonio de la Humanidad

La villa de la Santísima Trinidad nace a inicios de 1514 en las márgenes del río Arimao, cerca de la bahía de Jagua, en la actual provincia cubana de Sancti Spiritus. A pesar de las ventajas que ofrecía la bahía para el comercio, Trinidad fue una villa olvidada en los siglos tempranos de la colonización de Cuba.

Tuvo, no obstante, una fundación vigorosa en comparación con otras villas, gracias a la concentración de gran número de indios que se utilizaban en la extracción del oro. Por esa razón, Trinidad se convirtió en el asentamiento más próspero de Cuba en los primeros años.

Entre sus vecinos se encontraban personas de relieve como Juan de Grijalva, Francisco de Agüero, Alonso de Sotomayor, Cristóbal de Torres, su hermano, Juan de Orellana, Alonso de Reina, Bernardino Velázquez y Vasco Porcallo de Figueroa, quienes se convirtieron en acaudalados encomenderos.

La partida de los españoles hacia tierras más ricas en el continente, y el bajo rendimiento de las minas, provocan el declive de Trinidad a los pocos años de su nacimiento.

Edificio en Trinidad
Casas en Trinidad

Trinitaria eres prueba divina
de lo bello que en Cuba se encierra
si eres linda también lo es tu tierra
que en lo hermoso parece un Edén.

Catalina Berroa, La Trinitaria.

Torre del ingenio Manacas Iznaga

A partir de 1820 inicia su ascenso económico sobre la base de la explotación del azúcar en el cercano Valle de los Ingenios.

En 1846 alcanzó la cifra más alta de su producción azucarera: 669 192 arrobas.  Al compás del florecimiento económico se remozaron las viejas casas y se levantó la brillante arquitectura de Trinidad del siglo XIX.

Sin embargo, la crisis del sistema de plantación determinó la fijación en el tiempo de sus características coloniales.

El centro histórico urbano de Trinidad quedó paralizado tal cual lo fuera en los mediados del siglo XIX, lo que le confiere un excepcional valor testimonial.

Trinidad fue una comarca aislada del resto del país –la carretera que la une a Sancti Spiritus se terminó en 1954 y la de Cienfuegos fue inaugurada en 1959–, sin recursos con que modificar sus viejas casas o el empedrado de sus calles. Su fisonomía arquitectónica quedó detenida en el tiempo.

La casa de Trinidad define su versión local caracterizada por el surgimiento de un nuevo espacio: la saleta, que ocupa el ámbito antes destinado al comedor, vinculado a la sala por medio de grandes arcos de mediopunto.

Dicha transformación es la última a reconocer en el proceso de evolución de la casa cubana de una sola planta y se extiende a las casas de una planta de las ciudades del centro de la Isla.

La creación de un solo ámbito formado por la sala y la saleta es típica de las casas de plantaciones de La Luisiana y de la vivienda urbana de New Orleans.  Se extiende a la casa norteamericana tipo chalet y por esta vía a todo el Caribe.

Fuente: Conferencia de la doctora Alicia García Santana.