La más prestigiosa de las grandes carreras por etapas del ciclismo terminó en su edición del 2021. La victoria del esloveno Tadej Pogacar, culminó con el juego de emociones que tradicionalmente mantiene en vilo a todos los amantes del ciclismo durante las  tres semanas que dura la exigente prueba. Pero el extraordinario desempeño del ciclista de apenas 22 años, ha levantado suspicacias que terminan renovando las dudas que durante el actual siglo, siempre han sobrevolado al ciclismo como deporte limpio de ilegalidades.

La superioridad de Pogacar con respecto al resto de los competidores se hizo evidente tanto en el llano como cuando el asfalto miraba hacia arriba. Las diferencias en el acumulado de tiempos al cierre del recorrido demuestran cuan grande fue su dominio, al sacarle 5minutos y 20 segundos de diferencia al esfuerzo acumulado por el danés Jonas Vingegaard,  y más de 7 minutos al ecuatoriano Richard Carapáz ubicado en tercera posición.

 Más de 5 minutos con respecto al inmediato perseguidor en el acumulado de tiempo general, es algo que no se conseguía desde la época de dominio del defenestrado Lance Armstrong  a principios de la actual centuria; y ya eso termina por ponerle tintes rojos a cualquier conjetura en el mundo ciclístico.

El esloveno que ya había sido campeón de la edición anterior, en las más reciente terminó además llevándose victorias parciales en  3 de las etapas, y vistió el maillot amarillo que señala al líder de la prueba durante 13 de los 21 días que duró la vuelta.

Defensores del Tour de Francia exculpan a Pogacar.

Tadej Pogacar. Foto: Ray’s Professional Cycling Page

Los defensores de la limpieza del tour 2021 hablan del portento físico que es realmente  Pogacar, y que lleva compitiendo y ganando eventos  desde mucho antes, haciendo referencia al tercer lugar de podio en la vuelta a España del 2019 que logrará con solo 20 años .

El Presidente de la Unión Ciclística Internacional (UCI) David Lappartient,  es otro de los que defiende al esloveno. En declaraciones vertidas a el diario británico “The Guardian” el directivo de la UCI dijo: «Tengo las fotos de la bicicleta de Pogacar y todo está limpio, según los resultados de la máquina de rayos X. Como presidente de la UCI confío en el laboratorio internacional antidopaje de Lausana».

Pero deshacer los comentarios sobre el posible fraude utilizando las declaraciones de Lappartient no es del todo recomendable por la consabida necesidad que tiene la UCI de defender su deporte. El máximo organismo del ciclismo ya fue criticado en el pasado por su actitud displicente ante las sospechas de que el doping había atrapado completamente a su deporte. Además, es conocido que en ese juego de policía-ladrón entre los que saltan las reglas y los que controlan, casi siempre los malos van dos pasos por delante.

Doping tecnológico en el mundo de las bielas y los pedales.

Durante muchos años el doping biológico fue el principal enemigo del ciclismo, y en el caso del Tour al menos 4 campeones de los últimos 25 años quedaron relacionados alguna vez con el flagelo. Pero el estrechamiento internacional al uso de sustancias dopantes y la evolución del desarrollo tecnológico, han dado cabida a la utilización de complejos y diminutos sistemas de fuerzas rotatorias que, utilizados furtivamente en las bicicletas, le permiten al ciclista de alta competición un mejor aprovechamiento de sus energías naturales. Surgiría así el doping tecnológico.

¿Cómo se instala un motor furtivo en una bici de alta competencia?

Y aunque las dudas sobre el último Tour no están asentadas solo en el abuso de la tecnología para hacer trampas, sí apuntan mayormente a ellas. Desde el mismo pelotón han brotado voces que sin señalar todavía a ningún colega hablan de que las bicis de algunos equipos participantes en la vuelta hacían sonidos raros.  

Voces que llegan desde el interior del pelotón.

foto: Commons Wikimedia

“Hay un ruido extraño. Lo escucho mientras monto. Viene de las ruedas traseras. Un extraño ruido metálico, como una cadena mal ajustada. Nunca escuché eso en ninguna parte”, dijo uno de ellos.

Otro corredor que no quiso que se revelara su identidad comentó: “No hablo de un motor en el juego de bielas o de un sistema de electroimán en las llantas, sino de un dispositivo escondido en el buje o de un recuperador de energía a través de los frenos”. Este último sistema sería algo muy parecido al que se emplea actualmente en la Fórmula 1 del automovilismo.

Las sospechas engloban a varios equipos. Además del UAE Emirates , el equipo al cual pertenece Tadej Pogacar, también se enfilan hacia otros como el Barhain Victorious, cuyos integrantes protagonizaron varias escapadas exitosas, y el Deceuninck-Quick Step que aupó al británico Mark Cavendish a la victoria en 4 etapas. Según las mismas filtraciones provenientes del pelotón, llamó la atención como algunos ciclistas que eran considerados promedios en el pasado, al llegar a militar en el roster de los equipos sospechosos se convertían en corredores competitivos de la noche a la mañana.

¿Existe ya un caso Tour 2021? No, no puede decirse todavía algo de esa magnitud. De momento el hecho no ha tomado ribetes de escándalo y tampoco se debe esperar el inicio de alguna investigación por parte de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) o de la propia UCI para aclarar el asunto. Pero de cualquier manera las sospechas quedarán agazapadas a la espera del futuro y esperando que quizás sea el tiempo quien las valide, o no.