Santiago de Cuba: síntesis de identidad

Santiago de Cuba es una ciudad que sintetiza la identidad cultural cubana. No por gusto desde los inicios el nombre de Cuba identificó al país y a la ciudad.

A pesar de que Baracoa fue la primera villa, esta no pasó de un mero nombramiento como capital.

En realidad, la sede de la gobernación del conquistador y colonizador de la Isla Diego Velázquez, radicó en Santiago, además de la Casa de Contratación y Fundición del Oro.

Por consiguiente, Santiago fue la primera capital oficial del país.

La villa fundada en 1515 quedó excelentemente situada en relación con los territorios situados al sur de Cuba.

Desde Santiago de Cuba Velázquez organizó las exploraciones del golfo de México. Esta empresa llevaría a su deudo —después enemigo— Hernán Cortés a la conquista del impresionante imperio de los aztecas.

Con la conquista de México por Cortés, declinó del protagonismo de Velázquez y, por tanto, de Santiago de Cuba.

Finalmente, se vió favorecido el puerto de Carenas en la costa norte occidental de la Isla, donde finalmente se ubicaría La Habana.

 

Cuando llegue la luna llena iré a Santiago de Cuba, iré a Santiago, en un coche de agua negra. Iré a Santiago.

Federico G. Lorca

Junto con San Juan de Puerto Rico, Santiago fue la única ciudad antillana en la que pervivió la traza regular inspirada en la tradición bajomedieval española, modelo que sirviera de fundamento a la cuadrícula de Indias.

Similares presupuestos fueron aplicados en ciudades homólogas cubanas y del entorno del Caribe. Sin embargo, estos fueron luego abandonados, y sus trazados se transformaron con posterioridad al calor de nuevas incidencias.

El trazado de Santiago de Cuba se caracteriza por la disposición de manzanas tendentes al cuadrado en torno a una plaza central donde se ubican la iglesia Parroquial y el Cabildo, como sería la norma en los decenios siguientes.

Por haber tenido tan relevante papel en la primera mitad del siglo XVI, Santiago conserva dos exponentes patrimoniales de suma relevancia: el trazado originario de fundación y la casa del Adelantado Diego Velázquez.

Casa de Diego Velázquez en Santiago de Cuba 

En realidad, la casa del Adelantado Diego Velázquez no fue una vivienda propiamente dicha. Más bien era una morada-fuerte de dos plantas.

Fue construida de cantería y configurada por una sola crujía dispuesta en sentido paralelo de la calle de la Marina. Por ese lado se conserva la puerta de entrada primitiva con el correspondiente pretorio que, aunque mutilado, es el primero que salvó las difíciles pendientes originadas por la abrupta topografía de Santiago.

A fines del siglo XVIII, el edificio fue transformado, creciendo en el sentido de la profundidad y volteando su fachada hacia la plaza Mayor o de la iglesia Parroquial.

En el siglo XIX fue remodelado a la manera neoclásica y hacia 1974 restaurado para sede del Museo de Ambiente Histórico Cubano.

En cuanto a su arquitectura, Santiago es la ciudad más mudéjar de Cuba. En ella la tradición temprana se prolongó hasta bien avanzado el siglo XIX, sin que apenas repercutieran las incidencias estilísticas que actuaron sobre la arquitectura cubana en los siglos XVIII y XIX.

Pero hay más. La casa santiaguera adopta elementos derivados de la interpretación de la arquitectura en madera norteamericana de temas neoclásicos o eclécticos.

Se generalizan los arcos triunfales, los cielos rasos de madera, las persianerías cerrando balcones.

Además, predominan los pretiles de hojalata ciega o troquelada que rematan portales y balcones planos, insertados de manera adintelada a las fachadas.

Santuario del Cobre “La Virgen de la Caridad del Cobre, es como Venus, la diosa de las aguas, del amor y la fecundidad, la que fertiliza las tierras con su lluvia y hace nacer las cosechas. (…) en ese clima de milagro y de prodigio, en esa síntesis de credos y de anhelos, palpita el alma del pueblo cubano…”
FERANANDO ORTIZ

También abundan las buhardillas, los muros de listones de madera clavados a cara y cara de la horconadura de apoyo y empañetados con yeso, al modo que en la época se llamó “a la americana”.

Se difunden asimismo las estelas de maderas caladas que, en casos, adoptan diseños art noveau, elementos emparentados con soluciones propias de la casa caribeña cuya incidencia se concilia con la bien definida tradición hispanocriolla local.

Como resultado, surge la singular fisonomía  que hoy caracteriza a la arquitectura doméstica tradicional de Santiago de Cuba.

Fuente: Conferencia de la doctora Alicia García Santana.