Rose Mary candidata a medallas en Tokio Rosmary Almanza (CUB). 800m. IAAF World Challenge. Meeting Madrid 2017. Moratalaz, Madrid. Foto: Wikimedia Commons

Rose Mary Almanza, es una cubana especialista en 800 metros del atletismo. Hasta hoy su mejor palmarés deportivo es apenas el de ser subtitular en los Juegos Panamericanos de Lima en el 2019, y sumar modestas participaciones en los Juegos de Londres 2012 y Rio de janeiro 2016.

 La madurez en el deporte no siempre llega con la misma rapidez , y en el caso de Rose Mary demoró al parecer más de lo acostumbrado. No es hasta la altura de su tercer ciclo olímpico que logra puntos de mejoría tales en su forma física, que finalmente logren ubicarla entre las líderes del medio fondo atlético.

Cuba ya dio a conocer su delegación a la cita olímpica de Tokio, y con solo 69 deportistas, califica como la menor comparecencia criolla en los más recientes 50 años de su historia de participaciones en juegos estivales.

La mayoría de las predicciones sobre los resultados a lograr, hablan en torno a una cifra de cinco metales áureos. Ese número de coronas, teniendo en cuenta lo sucedido en las dos ediciones precedentes, pudiera hacer permanecer a la mayor de las Antillas entre los 20 primeros países en el medallero.

Pronósticos sobre Cuba en Tokio 2020

Los estudiosos de las posibilidades de preseas de Cuba hacen descansar en tradicionales deportes medallistas las opciones de la isla. El Boxeo y la Lucha grecorromana, como ocurriera en la cita precedente, y en menor medida el Atletismo, son las especialidades apuntadas a engrosar la alforja de preseas.

El pugilismo mantiene sus opciones con el actual titular universal ligero welter Andy Cruz ,y sus campeones de Rio el 81 kg Arlen López y el 91kg Julio Cesar De la Cruz .

Las posibilidades en el estilo clásico de la lucha descansan en las figuras de Mijain López e Ismael Borrero, sus dos campeones olímpicos de Rio2016. Tanto uno como otro se han mantenidos invictos en el actual cuatrienio deportivo.

El resto de las candidaturas a sacar botín dorado de Tokio según los pronósticos más avezados, descansan en los actuales titulares mundiales del atletismo cubano. El saltador en largo Juan Miguel Echevarría y la discóbola Yaimé Pérez.

Pero en las citas olímpicas es usual ver como algunos deportistas gustan de sorprender con su momento de forma. Aquellos a los que la adrenalina de la competencia los hace crecerse a grados superlativos haciéndose indescifrables para cualquier rival.

Referentes en este sentido los encontramos diseminados a lo largo de la historia olímpica de Cuba. Se pudieran mencionar a Leuris Pupo en el tiro deportivo de Londres 2012, a Yumileidis Cumbá en el atletismo de Atenas 2004 o al juvenil Juan Bautista en el boxeo de Moscú 80.

Esos que se encargan de echar abajo los análisis predictivos comúnmente son llamados como los “eléctricos “de las delegaciones. Y Rose Mary Almanza pudiera sumarse este año a esa lista de ilustres insospechados.

La Federación Cubana rompe moldes.

Hasta este 2021 su mejor marca databa de 6 años atrás cuando estampara un crono de 1.57.74 minutos al cual nunca más había podido acercarse. Pero en el 2019 se produciría un hecho que marcaría una evidente progresión en su carrera.

La Federación Cubana de Atletismo aceptó su propuesta de cambiar de entrenador a pesar de que Francisco Ayala ,el nuevo preparador propuesto, radicaba en Guatemala. El cambio implicaba que Rose Mary Almanza se trasladara hacia esa nación centroamericana y entrenara lejos de la supervisión de los ejecutivos del atletismo cubano. Era esta una formula de trabajo nunca antes experimentada.

El año 2020 se perdió prácticamente para todos los deportistas en el mundo, producto de la irrupción de la pandemia del COVID 19. Sin embargo en el caso de Rose Mary, la postergación de la cita olímpica le resultó muy conveniente pues dio más tiempo a la conversión que necesitaba su carrera.

Llegó el 2021 y el trabajo realizado en Ciudad de Guatemala empezó a dar evidencias de que se había realizado de manera idónea.

En su primera carrera en Europa baja su mejor marca hasta los 1.56.42 minutos , segundo y medio más veloz que su anterior tope personal. Lo conseguido en Ordizia, España , califica en ese momento como lo mejor registrado por cualquier atleta en la temporada .

En su segunda aparición logra 1.58.02 minutos ,y en la tercera vez que aparece deja el crono en 1.56.28 minutos, rebajando su tope del año .

Ninguna mediofondista ha mostrado la estabilidad que ha dejado observar la cubana hasta el momento. Rose Mary ostenta tres de las diez mejores marcas logradas previo al inicio de los juegos Olímpicos de Tokio. Incluso en su última aparición en Mónaco, donde equivocó su táctica de carrera y quedó relegada , tampoco su tiempo de 1.58.51 minutos dejó un mal sabor.

Athing Mu, una contrincante a tener en cuenta.

En el futuro escenario olímpico solamente se vislumbra una rival de peligro en la estadounidense Athing Mu. La alerta queda incrementada por el poco conocimiento que existe sobre su forma de manejar las carreras. Al igual que Rose Mary su explosión ha llegado justo en el año olímpico, y no ha querido participar hasta ahora en competencias fuera de Estados Unidos.

La juvenil de origen sudanés es considerada desde hace algunos años como un prodigio mundial. Desde que era casi una adolescente viene llamando la atención por sus marcas tanto en 800 como en 400 metros.

Con 19 años cumplidos Mu se apareció en los tradicionales Trials eliminatorios de su país, y dominó el evento de las dos vueltas al óvalo con tope mundial de 1.56.04 minutos.

A pesar del peligro que representa la norteamericana , Rose Mary Almanza confía en su actual momento de forma para refrendar sus deseos de romper los vaticinios precompetitivos, y poder con ello inscribir su nombre dentro de los puntales deportivos de Cuba.

Con ella correrán en Tokio millones de almas que en la isla, a falta de mejores realidades socioeconómicas , esperan en este verano 2021 al menos atenuar sus dolencias con las alegrías que lleguen de la capital nipona.