La Navidad es una fecha de esperanza y reencuentro familiar. Es también, cerca del cierre del año, una época para replantear viejos y nuevos planes de prosperidad. Así que, da igual la situación económica o que el mundo esté en la peor crisis sanitaria desde 1919, la magia navideña borra esas angustias. Por eso, al expresar nuestros deseos de bonanza, no escatimamos en la cena de Nochebuena.

Cena de Navidad familiar en Cuba. Este fin del año 2020 será la cena más cara. 

En Estados Unidos, la comunidad cubana se acoge a sus tradiciones o a las de los amigos según sus nacionalidades. Las propuestas culinarias pueden ser muy variadas, tanto como lo es la Unión. En Cuba, sin embargo, los isleños son recelosos guardianes de sus sabores. Por lo que el plato de Navidad es siempre el mismo, y se repite una semana después en la celebración de Fin de Año.

No obstante, hoy Cuba enfrenta su mayor crisis económica desde 1994. La realidad en la calle muestra inflación y desabastecimiento, lo que impondrá variaciones en la tradición culinaria de estas fechas.

En las cenas del 24 y el 31 de diciembre, el rey es el cerdo asado. Hoy, el precio de la libra está a 75 pesos cubanos, 50% mayor al precio promedio en 2019. El nivel de abastecimiento estatal de esta proteína es casi nulo. Debemos sumar que la persecución a los productores e intermediarios que violan el control de precios topados aumenta en diciembre. No obstante, se espera que la libra de cerdo se dispare a partir de la segunda quincena de este mes.

Entre La Yuca Y La Esperanza 

La demanda creciente y la oferta restringida son malos amigos de la Navidad, así como la calidad de los productos. Según la tradición cubana, el cerdo asado se consume con congrí o moros, yuca con mojo y ensalada de vegetales.

Como la yuca está la cosa en la Isla, dura y sin esperanza de ablandarse.

“La yuca es una cajita de sorpresa”, así se dice en Cuba cuando aparece en los agromercados o en algún camión furtivo. El peligro de que no se ablande es alto, pero tal manjar vale la pena el riesgo, sobre todo con mojo, haciendo de esta combinación una delicia característica de la gastronomía cubana.

Yuca con mojo, plato tradicional de fin de año en Cuba

El mojo puede hacerse a manera de sofrito o crudo, sazonando el aceite vegetal o la grasa de cerdo con ajo, limón, cebolla, pimienta negra y sal. La yuca con mojo no tiene desperdicio. Lo que sobre de la cena se suele freír al día siguiente.

MOROS EN EL PLATO DE NAVIDAD 

Actualmente, el arroz aparece, bueno para sushi pero no para los arroces tradicionales cubanos. Pero no hay dificultad que no supere la Mayor de la Antillas, aunque el precio vaya desde los 7 pesos hasta los 20. Los frijoles, negros o colorados, cuestan 25 pesos los primeros y el doble los segundos. Para cocinar esta tradicional guarnición los cubanos ponen chicharrones y manteca de cerdo al arroz para provocar el efecto brilloso tan llamativo del plato. Además, se necesita: comino, cebolla, ajo, ají cachucha y culantro, si se desea conseguir el sabor original. Todo igualmente caro y difícil de encontrar en el mercado.

Plato de arroz Congrí
plato Arroz Moros y Cristianos

El congrí se elabora con frijoles colorados mientras que el arroz moro contiene frijoles negros.

Por ello, el costo del plato de Navidad, por persona, rondará los 280 pesos cubanos, incluyendo una cerveza nacional. Para no abrumar dejamos fuera ensalada, postre y café. Esto representa más del 50% del salario mínimo actual. Pero como estas son fechas para compartir en familia y con amigos. En un encuentro de solo cuatro comensales, el gasto de esta deliciosa cena rondaría el 83% del salario mínimo que entrará en vigor en 2021. Tomando esta cena como augurio, doblemente costoso si se repite el 31, se vería que, si el 2020 fue un año de carencias y penas, el 2021 lamentablemente no pinta diferente para quien habita la isla de Cuba.