Paciente intubado por coronavirus. Foto: captura de video redes sociales.

Una intensa alharaca desataron los medios  de prensa oficiales de Cuba por la recuperación del compresor de una planta de oxígeno en la provincia de Camagüey, tras 17 años sin funcionar, en respuesta a la crisis por la pandemia de coronavirus. Un oxígeno tardío para un pueblo asfixiado que ya contabiliza más de cinco mil muertos.

Primero el periódico camagüeyano Adelante, y luego hasta el portal oficial Cubadebate destacaron como “hazaña” de los trabajadores de la planta de sorbitol de Florida; única del país; el rescate de la máquina inactiva durante más de tres lustros por “problemas técnicos”, con el “afán de enfrentar las dificultades, fruto de las enseñanzas de Fidel Castro”.

Lo que no explican los medios de propaganda estatales es cómo una maquinaria estratégica para estos tiempos de crisis, capaz de dar oxígeno a un pueblo asfixiado, permaneció rota e ignorada hasta ahora, cuando la rotura de la principal planta productora de oxígeno del país los obligó a mirar hacia el municipio de Florida, a 32 km de la capital camagüeyana.

No se conocen los detalles de por qué en la planta productora de sorbitol, dependiente del ingenio azucarero “Argentina”, que fue objeto de dos “procesos inversionistas” reflejados en esa misma prensa estatal el 3 de enero y 11 de noviembre de 2020, el compresor de la planta de oxígeno no era un objetivo priorizado hasta ahora.

Publicación del portal oficial Cubadebate con reacciones en redes sociales. Foto: Captura de pantalla.

EL SORBITOL, LAS INVERSIONES Y EL OXÍGENO TARDÍO

“En la Fábrica se ejecutan 15 objetos de obras para optimizar su funcionamiento y de manera especial mejorar las condiciones de inocuidad, y optimizar su tecnología para potenciar las producciones con valor exportable, una prioridad de la estrategia económica actual para el desarrollo del país”, dijo la radio municipal de Florida en noviembre de 2020.

Empezando por el principio: el sorbitol es un poliol (alcohol de azúcar) usado como edulcorante en alimentos. Es excelente humectante y texturizador, aproximadamente 60 % tan dulce como la sacarosa con un tercio menos de calorías. Lo descubrió el químico francés Boussingault en las bayas del serbal (Sorbus aucuparia) en 1872.

Y se produce comercialmente mediante la hidrogenación de glucosa. La planta de Florida aprovecha el oxígeno de la desmineralización de agua para la fabricación de sorbitol. Si en Cuba TODO está centralizado ¿¡cómo se explica esperar a la catástrofe de un pueblo asfixiado para “acordarse” del dichoso compresor parado por 17 años!?

Camagüey es una de las provincias cubanas con mayor incidencia de coronavirus, con alrededor de 500 dentro de los casi seis mil diagnosticados en el país como promedio por día. Eso, acorde con los datos oficiales, evidentemente con poco crédito por la carencia de test rápidos, la lentitud y secretismo en el manejo de cifras y el burocratismo autóctono.

¿Es que a nadie se le ocurrió la utilidad del compresor de la planta de oxígeno en esta hora aciaga, para, en primera instancia no estar dentro de los “15 objetos de obra” en la planta? ¿¡Tuvieron que esperar hasta el desastre para echar a volar las campanas del “gran logro” de recuperar un equipo parado por desidia durante 17 años!?

Planta productora de sorbitol, Florida, Camagüey. Foto: RCA Agramonte.

PALABRERÍA QUE OCULTA LA INCAPACIDAD

Y hace poco se supo que Cuba instaló plantas de producción de oxígeno para hospitales en cooperación con Rusia, que junto con alimentos y medicinas, donó una con capacidad de 120 cilindros diarios, instalada en la base aérea de San Antonio de los Baños, en Mayabeque.

Mientras cientos de pacientes han fallecido por falta del suministro del gas, asfixiados por el coronavirus no solo en las salas hospitalarias, sino en centros de aislamiento totalmente desprovistos de cualquier infraestructura de emergencia e incluso en sus hogares por falta de ambulancias, el régimen hace otra vez la fábula del “revés convertido en victoria”.

Alguien cercano que perdió a su madre hace poco en un hospital me dijo: ¡Qué vivencia de horror y muertes! ¡Cuántos paros! ¡Cuántas muertes! Una tras otra. Hay que tener en esas salas una tropa solo para los paros, porque el médico sale exhausto de cada uno. Hay que tener con urgencia los oxímetros. No puede haber más cuerpos de guardia sin eso.

Hospitales sin oxígeno, médicos exhaustos y trabajando sin protección adecuada, vilipendiados por autoridades que solo ponen excusas para ocultar su incapacidad para manejar cualquier cosa y pretenden que la propaganda idiota y las consignas gastadas llenen los pulmones de un pueblo. Esa es la realidad.

Mientras la política absurda y desvariada siga rigiendo y preponderando sobre el bien común, serán noticias los absurdos como la “hazaña” de recuperar una herramienta vital como el compresor de oxígeno de la planta de sorbitol de Florida, parada por más de 17 años y lo peor, en medio de una crisis, para llevar un oxígeno tardío a un pueblo asfixiado.