Menos de una docena de mujeres han sido presidentas en América Latina. Es una cifra pequeña que podría adjudicarse a la cultura patriarcal y a la propensión a la violencia política que ha desembocado en múltiples dictaduras militares desde el río Bravo a la Patagonia.

Sin embargo, María Estela Martínez de Perón (1931) no solo fue la primera mujer presidenta de la Argentina y de América Latina, sino también la primera jefa de Estado y de gobierno de una república con un sistema presidencial. Había sido vicepresidenta de la nación luego de las elecciones de 1973 que dieron a Juan Domingo Perón su último período como presidente del país. Al morir Perón en 1974, asume como presidenta hasta que el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 pone fin al período llamado tercer peronismo (1973-1976).

Lidia Gueiler Tejada (1921-2011) fue presidenta interina de la República de Bolivia desde 1979 a 1980. Desde joven militó en el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), luego en el Partido Revolucionario de la Izquierda Nacionalista (PRIN), y posteriormente en el Frente Revolucionario de Izquierda. Retorna al MNR en 1979, es elegida diputada por el departamento de La Paz y presidenta de la Cámara de Diputados. Se le recuerda también como una luchadora a favor de la participación protagónica de la mujer.

La nicaragüense Violeta Barrios Torres (1929), más conocida como Violeta Barrios de Chamorro, es la primera mujer de todo el continente americano electa al cargo de presidenta de la República. Se opuso al somocismo y también al gobierno socialista luego del triunfo de la revolución Sandinista en 1979. En 1990 lidera la coalición Unión Nacional Opositora (UNO), que bajo la tutela de los Estados Unidos agrupa a la mayoría de los partidos opositores al Sandinismo (FSLN). Ese año triunfa UNO en elecciones generales y Violeta Chamorro se convierte en presidenta de Nicaragua hasta las elecciones de 1996.

Lupe Rosalía Arteaga Serrano (1956) había ganado la vicepresidencia del Ecuador en 1996 en alianza con Abdalá Bucaram. Ejerció como presidenta interina de Ecuador entre el 6 y 11 de febrero de 1997, luego de que el Bucaram fuera declarado por el Congreso mentalmente incapaz de gobernar. Los parlamentarios también designaron como presidente interino a Fabián Alarcón, titular del Congreso, mientras Bucaram reclamaba la inconstitucionalidad de su cese. Entre el 6 y 7 de febrero de 1997 tres personas reclamaban su condición como jefe del Estado, en lo que se conoce como «noche de los tres presidentes». Rosalía renuncia a la presidencia luego de un fallido intento de ser recibida en el Congreso, el cual declaró a Alarcón como Presidente Constitucional Interino.

Mireya Moscoso (1946) fue presidenta de Panamá entre 1999 y 2004. Estuvo a cargo de la entrega del Canal de Panamá el 31 de diciembre de 1999, como lo estipulaban los Tratados Torrijos-Carter. Los días finales de su mandato estuvieron marcados por un escándalo internacional, luego de indultar a un grupo de terroristas que habían sido capturados en Panamá, y que tenían como objetivo asesinar a Fidel Castro durante la Cumbre Iberoamericana en el país istmeño. Este hecho produjo la ruptura de relaciones diplomáticas de Cuba y Venezuela con Panamá.

Michelle Bachelet Jeria (1951) fungió como presidenta de Chile entre 2006 y 2010, y asumió un segundo mandato entre 2014 y 2018. Bachelet alcanzó cifras importantes de popularidad debido a sus políticas sociales y la gestión de la crisis económica mundial de 2008. También fue la primera presidenta pro tempore de UNASUR, y la primera encargada de ONU Mujeres. En la actualidad es Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Cristina Fernández de Kirchner (1953) fue presidenta de Argentina desde el año 2007 al 2015. Al término de su mandato un informa de la ONU reportaba que Argentina era la segunda nación iberoamericana con más alto índice de desarrollo humano, superada por España, delante de Chile y Portugal. Desde el 10 de diciembre de 2019 se desempeña como vicepresidenta de la Nación.

Laura Chinchilla Miranda (1959) presidió la República de Costa Rica del 2010 al 2014. Fue vicepresidenta durante el gobierno de Oscar Arias. Conocida como una “conservadora social”, opuesta al matrimonio gay y al aborto. Trabajó en función de continuar con las políticas de libre mercado del expresidente Arias. Durante su mandato, Costa Rica pudo recuperarse de los efectos de la crisis internacional de los años 2007-2008, logrando una tasa promedio de crecimiento económico del 4.4%.

Dilma Vana Rousseff (1947) llevó las riendas de Brasil desde 2011 hasta 2016. En 2001 se une al Partido de los Trabajadores (PT), liderado por Lula da Silva. Su candidatura a la presidencia ocurre en medio de escándalos de corrupción que dañan la imagen de políticos del PT que se presentaban como sucesores de Lula. Su gobierno dio continuidad a las gestiones de su antecesor en lo económico y social, y en el terreno internacional. Las denuncias y procesos por corrupción afectaron a varios miembros de su gabinete que se vieron obligados a renunciar. El 12 de mayo de 2016 el Senado abre un proceso de destitución en su contra y finalmente es suspendida de sus funciones como Jefa de Estado y de gobierno.

Bolivia tendría una segunda mujer presidenta interina cuando Jeanine Añez asumió en noviembre de 2019. Dos meses más tarde se postula como candidata a presidenta para las elecciones generales de 2020. Sin embargo, renuncia a la candidatura en septiembre y aduce que declina “por el bien mayor” y para «evitar dispersar el voto del bloque antimasista» en las elecciones.

Otras mujeres del continente americano que han asumido como jefas de gobierno son la haitiana Ertha Pascal-Trouillot; Janet Jagan, nacida en Chicago y presidenta de Guyana; y la primera ministra canadiense Kim Campbell.