Estados Unidos conmemora este 31 de mayo el «Día del recuerdo a los caídos» o Memorial Day. Esta vez se hace recordando también a los que continúan cayendo víctimas del enemigo invisible, en especial los centenares de médicos muertos en servicio, enfrentando a la pandemia.

La fecha comenzó a celebrarse el 29 de abril de 1866, un año después de la guerra civil entre el norte y el sur. La guerra civil enfrentó a norteamericanos de diferentes latitudes e ideologías. Al final el norte industrializado se impuso a los esclavistas de las zonas agrícolas; pero esta conmemoración no excluye a ningún norteamericano caído. Desde el mismo 1866 las mujeres del sur decoraban por igual las tumbas de sus familiares confederados caídos en Shiloh y de los soldados del norte allí sepultados. 

El día quedaría fijado para el 30 de mayo a partir de 1868, pero con el tiempo se oficializaría para el último lunes de ese mes. Haciendo coincidir el momento con la primavera y el florecimiento generalizado que se vive en el país.

Pocas naciones en el mundo han intentado solucionar con tal estoicismo los desmanes de fratricidio. La recuperación tras la catástrofe llevaría a Estados Unidos en 40 años a ser la nación más poderosa del continente y con 20 años más la potencia global indiscutible. 

En este 31 de mayo de 2021 la conmemoración llega con aires reforzados de nostalgia y dolor. La nación despidió por la pandemia, en apenas dos años, a casi 600 mil de sus ciudadanos, emulando con las guerras más nefasta en la historia del país (Guerra Civil 364 mil, 1era Guerra Mundial 116 mil, 2da Guerra Mundial 405 mil). A pesar de ello, el proceso acelerado de vacunación devuelve la esperanza y deja ver un mayor espíritu de optimismo.