Puerto de Malabo, La imagen by Podknox tiene licencia bajo CC BY 2.0

Malabo es la ciudad más antigua de Guinea Ecuatorial y quizás por ese motivo sea de interés primordial de los viajeros para adentrarse en los secretos de esa nación, cuyo idioma oficial es el español, sin dejar de lado el francés y el portugués, así como el fang, el bubi y otras lenguas bantúes.

El contraste de la arquitectura colonial con edificaciones modernas en un paisaje natural cargado de diversos tonos de verde por la variedad de su vegetación ofrece a los visitantes unas vistas espectaculares.

La exquisita vegetación de palmas, ceibas, baobabs y los llamados árboles del viajero engalanan la urbe, donde conviven herencias de lo español, pero nunca por encima del fuerte acervo cultural de lo africano.

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Maravillas de Malabo

A lo lejos, el Monte Camerún -a unos 30 kilómetros de Malabo- acerca la otrora isla de Fernando Poo a lo mítico, a episodios de un pasado no tan antiguo.

El paseo marítimo resulta una de las joyas de la ciudad, en tanto, la catedral neogótica de Santa Isabel enamora a los interesados en conocer las líneas de su estructura y cada mensaje oculto en confesionarios.

Dicho templo neogótico construido Luis Sagarra (a quien supervisó Antonio Gaudí) e inaugurado en 1916, sufrió daños en su interior y alguna parte de su cubierta debido a un incendio ocurrido el pasado año.

Anteriormente llamada Santa Isabel, Malabo está localizada en la costa norte de la isla de Bioko y tiene una población aproximada de 250 mil 302 habitantes.

Quien camine por las calles de esta ciudad tiene ante sus ojos huellas de una historia que coexiste entre encantos y tradiciones, pues pese al progreso de la modernidad, persiste la nostalgia derivada por el paso del tiempo y la agitación típica de una urbe del siglo XXI.