En ocasiones le han preguntado por qué siempre parece estar poseído. Él no lo confirma; pero tampoco lo niega. Sí ha reconocido que a menudo se le aparecen fantasmas que le cantan unas melodías bellas. Afortunadamente, Benjamin Clementine escribe esas melodías de otros mundos y las canta en el nuestro.

Pero si fuera cierto eso de que Benjamin está poseído, la mayoría de los que más lo conocen estarían de acuerdo en que lleva metidos dentro los espíritus de la cantante afroamericana Nina Simone y del poeta inglés del siglo XVIII William Blake.

Benjamin Clementine (Londres) fue el menor de cinco hermanos de padres ghaneses. Varias de sus canciones parten de experiencias de vida, algunas de experiencias de infancia, como Fantasma de Aleppoville, relacionada con el hecho de haber sido abusado (bullying) de niño en la escuela.

La formación autodidacta del gran músico y poeta que es hoy Benjamin Clementine comienza alrededor de sus once años. En esa época faltaba a la escuela para pasar todo el día en la biblioteca; y también practicaba en el piano de su hermano mayor Joseph, imitando los trabajos de compositores como Erik Satie y Claude Debussy.

A los 19 años Benjamin se reubica en París. Se fue a buscar el amor que en su casa y familia no tenía, confiesa.

Es difícil imaginar que la figura elegante del Benjamine que hoy impresiona en escenarios a los que asiste gente de élite, es la del mismo hombre que fue un trovador vagabundo en el metro de París, que leía a Eliot, Blake o Rimbaud, o escuchaba a monstruos como Leo Ferré o Tom Waits, en los ratos libres que tenía luego de su jornada de limosnero.

Benjamin pasó de cantante del metro parisino a Cannes, y en 2013 hizo su debut grabado con Cornerstone, un mini-álbum de baladas poéticas cantadas a piano.

«Its a wonderful life, its a wonderful life
Traversed in tears from the heavens
My heart is a mellow drum, a mellow drum in fact
Set alight by echoes of pain 24-7,24-7.»

(I Won’t Complain)

 En 2015 lanzó At Least for Now, su primer álbum; y luego su segundo I Tell a Fly. Cualquiera de los temas de estos discos pudiera ser considerado un clásico de este siglo que vivimos.

Si hubiera que mencionar títulos, tal vez entre los más escuchados está Condolence, Winston Churchill’s Boy, y Nemesis (At Least for Now); y I Won’t Complain, Phantom Of Aleppoville, y God Save The Jungle (I Tell a Fly).

Concierto de Benjamin Clementine

Concierto de Benjamin Clementine, Festival de Verano en Bruselas

Fotos: @Kmeron