La prensa es un vigía que lo desentierra todo, dijo José Martí; Apóstol de la independencia cubana y genial periodista; refiriéndose al rol de contralor de gobiernos y contrapeso a poderes fácticos y económicos. En Latinoamérica hay conflictos entre gobiernos y el “cuarto poder” en un resurgir del dilema de “se le paga o se le pega”.

Y no es una pelea exclusiva de ideologías ni tendencias, gobiernos de todo signo político se enfrentan a medios y sus trabajadores. Desde izquierda, derecha o centro, los cuestionamientos a la prensa son los mismos: financiamiento, funcionamiento y negación de  legitimidad.

Es una realidad que algunos conglomerados de prensa se han convertido en monstruos que manejan y/o crean opinión en sus países y hasta regiones, pero la generalización y estigma de cualquier periodista o medio y presión sobre ellos para no investigar o divulgar verdades incómodas al gobierno, va contra lo que es un derecho humano: la libertad de expresión.

SE PAGA O SE PEGA EN EL CENTRO

“¿Una empresa mercantil organizada como negocio profesional, tiene derecho a que el Estado le dé publicidad para que se le oponga? Te pago para que me pegues. ¡No faltaba más!”, decía el expresidente mexicano José López Portillo y el actual Andrés Manuel López Obrador (AMLO) parece sostener algunas prevenciones por el estilo.

“Prensa Fifí”, “muerden la mano de quien les quitó el bozal”, “hampa del periodismo”, “manipuladores”, “medios conservadores”, “pasquines al servicio del conservadurismo”,  son calificativos de AMLO a la prensa cuando esta publica notas desfavorables a su gobierno, mientras asegura que “No reprimiremos a nadie, no habrá censura”.

EL CUARTO PODER Y SUS RIESGOS EN MÉXICO

México es uno de los países más peligrosos para el ejercicio del periodismo en el mundo. Según la ONG Artículo 19, en 2020 hubo 692 agresiones, 49.5% de ellas cometidas por funcionarios públicos. Aumentaron 13,62 % con respecto al 2019, en que hubo 609.

Además, en poco más de dos años de la administración de AMLO, 17 periodistas han sido asesinados por motivos posiblemente vinculados a sus labores y según Reporteros Sin Fronteras los asesinatos contra periodistas tienen una impunidad del 99%, revela Forbes.

El blanco principal de AMLO es la revista Reforma, pero no el único: “Aburre abrir un periódico, El Universal, por ejemplo, o Reforma, y no encontrar nada bueno del gobierno, todo malo”. “Tenemos la prensa más injusta, distante, más lejana al pueblo y más cercana a los grupos de poder conservador. Es un tiempo de oscuridad para los medios”, sostuvo.

DESCALIFICACIÓN COMO CONSTANTE

AMLO dice que desde el tiempo del presidente Francisco Madero “no se tenía una prensa tan tendenciosa, golpeadora, defensora de grupos corruptos, que se dedica a mentir constantemente” y que “el buen periodismo es el que está cercano al pueblo y no como el de ahora, sobre todo al lado del poder económico y muy distante del pueblo”.

Desde su campaña presidencial y ya como presidente electo descalificó a la prensa al considerarla “deshonesta”. El 18 de septiembre de 2018, AMLO declaró que la prensa mexicana descontextualizaba su declaración respecto a que México estaba en bancarrota.

En un posicionamiento conjunto, PEN Internacional, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) y Artículo 19 dijeron que esta postura pone en riesgo la libertad de expresión, de opinión y de información de periodistas, columnistas y medios de comunicación.

Artículo 19 pidió al presidente López Obrador se abstenga de emitir discursos estigmatizantes, tomando encuentra el contexto adicional de violencia que las y los periodistas padecen. Asimismo llamó a los dueños y directivos de los medios de comunicación a que cumplan con su deber de garantizar los derechos de las audiencias.

NICARAGUA, A LA IZQUIERDA TAMBIÉN CUECEN HABAS

Desde 2018 cuando el gobierno de Daniel Ortega, del izquierdista Frente Sandinista (FSLN), enfrentó lo que calificara de intento de golpe de Estado tras una frustrada reforma previsional, cuyo rechazo escaló hasta incidentes saldados con más de 300 muertos, el gobierno ha sostenido un enconado pugilato con los medios de prensa.

La mira de Ortega está enfocada directamente sobre la periodista Cristiana Chamorro Barrios, hija de la expresidenta Violeta Barrios y el héroe antisomocista Pedro Chamorro, desde cuya Fundación (que dejó de encabezar en enero de 2021 para lanzar su candidatura presidencial por la oposición), fomentó el ejercicio de la prensa opuesta al gobierno.

¿CUARTO PODER INCÓMODO?

El Gobierno de Ortega abrió una investigación contra Cristiana Chamorro, a menos de seis meses de las elecciones generales, en las que Ortega busca un nuevo mandato. La policía intervino la sede de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro para la Reconciliación y la Democracia (FVBCH) y las oficinas de Carlos Chamorro, director de un medio digital y dos programas de televisión.

Según el Ministerio Público se investiga a la aspirante opositora a la Presidencia por presunto lavado de dinero, bienes y activos en perjuicio del Estado nicaragüense, tras la controvertida Ley Reguladora de Agentes Extranjeros, promovida y aprobada por el gobernante FSLN, que sanciona a quienes reciben financiación y donaciones del exterior.

Y al cerrar la Fundación, se incautaron documentos que; según el gobierno; revelan el aporte por la USAID de unos 6 millones de dólares que sirvieron supuestamente para financiar a periodistas y medios opuestos al gobierno durante y luego de los disturbios de 2018 y potenciar la candidatura opositora de Cristiana Chamorro.

Por el mismo caso fueron citados a declarar la corresponsal de Univisión en Managua, el empresario de radio Fabio Gadea Mantilla, la periodista Verónica Chávez, del portal 100% Noticias. También, a la periodista Lourdes Arróliga y a Guillermo Medrano, extrabajadores de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro.

OFENSIVA CONTRA LA OPOSICIÓN

Chamorro Barrios informó en Twitter: “En medio de toda esta burda farsa, la dictadura me ha congelado mis cuentas bancarias y ha levantado el sigilo bancario”. Señaló directamente al mandatario sandinista de orquestar la investigación en su contra “porque está muerto de horror” de perder el poder en las elecciones de noviembre.

«Daniel Ortega le tiene miedo al pueblo de Nicaragua, porque nosotros unidos vamos a derrotarlos en las próximas elecciones», dijo Cristiana tras ser interrogada durante más de tres horas por funcionarios de la Fiscalía en Managua. Luego de esto, fue inhabilitada para competir en elecciones a cualquier cargo público.

EL SALVADOR, UN DERECHAZO A LOS MEDIOS

En el más chico de los países centroamericanos, un presidente joven en deriva hacia la derecha y con decisiones autoritarias, el objetivo parece el mismo: reprender a los incómodos. “Es sábado en la noche, así que ¿por qué no hacerle bullying a un par de “incómodos” pagados con la chequera de un evasor de impuestos que quería ser Presidente pero no ganó ni las primarias?”, escribió en Twitter refiriéndose a los periodistas.

El Salvador bajó 8 puestos respecto al año pasado, hasta el 82, en la clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021, elaborada por Reporteros Sin Fronteras. Para la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) sus últimas decisiones políticas son un “grave atentado contra la democracia”.

Y tras las elecciones recientes, la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional de “Nuevas Ideas”, el partido oficialista, favorece a Bukele. Recientemente se aprobaron con 68 votos reformas a la Ley de Imprenta que eliminaron las exenciones fiscales en importación de materia prima, maquinaria y equipo para la impresión de materiales, indicó EFE.

EL CUARTO PODER BAJO ATAQUE

Jorge Canahuati, presidente de la SIP, afirmó: “Ya teníamos conocimiento de que Bukele la había emprendido contra los medios de comunicación, pero con las recientes disposiciones dejó claro que se trata de una retaliación y un ataque directo a la libertad de prensa, con consecuencias devastadoras”.

Algunos ven grave el asunto, como el “más grave deterioro de la posguerra” (conflicto civil 1980 – 1992). Sergio Arauz, periodista de El Faro, explicó que ni Bukele ni sus ministros hablan con medios que no simpatizan con ellos. “Confunde a los periodistas con su adversario, ya derrotó en las urnas a todos sus opositores, los medios es lo que queda”, dice Arauz.

DE MAL EN PEOR

Y las perspectivas  van para peor. Las violaciones al ejercicio de la prensa aumentaron 62 % en 2020 respecto a 2019, según balance de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES). El gremio habla de “agresiones a la prensa” y el presidente los acusa de “publicar mentiras” y se refiere al medio oficial Diario El Salvador, publicado por primera vez el pasado octubre, como “un periódico creado para dar a conocer el otro lado de la noticia”.

“Hay un incremento casi cuadruplicado de las cifras de agresiones a periodistas”, explicó Serafín Valencia a la Voz de América, relator para la Libertad de Expresión y de Prensa de APES. Esta contabiliza 127 casos de agresiones contra la prensa salvadoreña hasta el 17 de diciembre de 2020. En 2019 hubo 77 y en 2018, 65.

Y Bukele rechaza los señalamientos. “Nosotros estamos comprometidos con la libertad de expresión, pero algunos pasan publicando una sarta de mentiras y lo que nosotros hacemos es desmentirlos. Eso no es violar la libertad», dijo el presidente Bukele en una conferencia de prensa el 24 de septiembre.

La Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano y más de 600 periodistas y ciudadanos en Latinoamérica pidieron al entonces Relator Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, Edison Lanza, monitorear “de manera especial y con extrema urgencia” la situación de la prensa en El Salvador.

IZQUIERDA, CENTRO Y DERECHA: PODER CONTRA EL CUARTO PODER

Tras este somero análisis, no queda más que volver a Martí, cuando planteaba: “No existe gobierno invulnerable, la prensa debe ser el examen y la censura, nunca el odio ni la ira que no dejan espacio a la libre emisión de las ideas. Nunca se acepta lo que viene en forma de imposición injuriosa; se acepta lo que viene en forma de razonado consejo”.

Los medios de comunicación independientes, libres y pluralistas tienen un papel fundamental que desempeñar en el buen gobierno de las sociedades democráticas, son garantes de transparencia y rendición de cuentas, promueven participación y el estado de derecho, y contribuyen a luchar contra la pobreza.

Hay tanto de mal en el gobernante que, en uso desmedido de sus poderes, los ejerce para tapar sus máculas atacando a la prensa, como en el periodista embustero y el lector ingenuo que lo cree todo. Las mentiras en cualquier dirección ponen en entredicho la libertad de prensa, porque implica una verdad cómoda y complaciente al alcance de cualquiera.

LIBERTAD, RESPONSABILIDAD Y CONTRALORÍA

La libertad es un derecho que se garantiza o se impide. No se puede decir que un gobierno “No Censura” con amenazas insertas. El artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU garantiza el derecho a la libertad de opinión y de expresión que incluye el de no ser molestado por sus opiniones, investigar y recibir información y opiniones, el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Sin estos derechos, la democracia no puede reinar y el desarrollo sigue siendo inalcanzable. El buen gobierno se facilita por la existencia de medios de comunicación sólidos e independientes en una sociedad. Es indispensable que los periodistas tengan la libertad de supervisar, investigar y criticar las políticas y acciones de la administración pública.

Los medios independientes son una señal que se debe seguir cuando no se tiene nada que esconder, pero sí mucho por mejorar. Para que los medios sirvan el interés público, los gobiernos tienen que proteger la independencia de su funcionamiento y permitir la expresión de diversos puntos de vista en la sociedad.

Reitero el recurso a Martí: “Odio la pluma que no vale para clavar la verdad en los corazones y sirve para que los hombres defiendan lo contrario de lo que les manda la verdadera conciencia, que está en el honor, y nunca fuera de él”.