Intente usted recordar las palabras de la declaración de independencia de su país, o la de alguna nación del mundo. No se sienta mal si no recuerda ningún documento histórico que haya marcado a su nación. Lo que ocurre es que pocos documentos resumen en tan pocas palabras tantas ideas magistralmente redactadas. 

El 4 de julio va más allá de la declaración de independencia de 13 colonias británicas. El acto consumado en Filadelfia marcó un hito en los derechos de todos los humanos en el planeta. Aquel 1776 fue la concreción del reconocimiento de los derechos individuales según los estándares de la Ilustración del siglo XVIII. El humanismo se pondría a la cabeza de la política de los estados nacientes. 

Los genios tras las palabras

En raras ocasiones convergen en la redacción de un documento tantas figuras geniales en sus áreas. Gente dedicada a la inventiva, economistas consagrados, políticos y filósofos. Tres, de los padres fundadores, fueron determinantes en la conformación de ese documento universal:

Tomas Jefferson, quien luego sería el tercer presidente de la unión, y un gran defensor del laicismo como fundamento de Estados Unidos.

«No hay talento más valioso que el de no usar dos palabras cuando basta una»

«Una opinión equivocada puede ser tolerada donde la razón es libre de combatirla»

Frases de Tomas Jefferson

Benjamin Franklin, el hombre del pararrayos y los lentes bifocales, un genio que no solo aportó a la ciencia sino que no patentó sus inventos para que el mundo los usara libremente.

«La tragedia de la vida es que nos hacemos viejos demasiado pronto y sabios demasiado tarde».

«Quienes pueden renunciar a la libertad esencial para obtener un poco de seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad.»

Frases de Benjamin Franklin

Alexander Hamilton, el que sería luego el primer secretario del Tesoro y la mente más clara en la génesis de la primera potencia económica del mundo.

«Teniendo en cuenta la naturaleza humana, ejercer el poder sobre el sustento de un hombre equivale a ejercer el poder sobre su voluntad.“

“No es la tiranía lo que deseamos, sino la paz justa, limitada y un gobierno federal.”

Frases de Alexander Hamilton

Hombres de mentes claras e ideas aplicables en todo momento, fueron los que generaron las frases más memorables de la Declaración de Independencia. Sentencias que sobrepasaron al siglo XVIII para ganar inmortalidad. 

Lecciones para todos los tiempos

Inolvidable en esta fecha el espíritu liberador del individo: “todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. No se pudo decir con tanta exactitud, justamente la búsqueda de la felicidad es el objetivo de todo humano desde Oceanía hasta Europa y desde África hasta América.

Las leyes norteamericanas no cubrieron desde aquel día a todos los humanos dentro de sus fronteras, pero las luchas permanentes han acercado a cada uno de sus ciudadanos a esa felicidad individual. Falta mucho por hacer, de eso no hay dudas. 

Para las naciones latinoamericanas que sufren bajo la tiranía de sus opresores domésticos, es fundamental recordar las palabras de aquel puñado de valientes: “cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios” para  “alcanzar su seguridad y felicidad”. Para los pueblos de Cuba, Nicaragua y Venezuela debería ser una lección permanente. 

El ideal de soberanía de los pueblos, los derechos políticos de los ciudadanos, inspirarían la Constitución de Estados Unidos en 1787, la que se mantendrá vigente hasta hoy sin contabilizar en su historia golpe militar o dictadura alguna. Lamentablemente no ha sido la misma historia de América Latina. El documento firmado en 1776 serviría de motivación para la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano de la Revolución Francesa (1789) y ambos consolidarían la Declaración Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas en 1948.