Autor: Javier Orizondo

 Apenas tiene 22 años y ya este camagueyano que tengo ante mi en el lobby de un hotel de la ciudad española de Castellón, puede ya presumir de haber logrado en el mundo atlético lo que muchos se quedan debiendo al termino de su trayectoria como deportista, y de haber llenado con su nombre titulares de prensa de cualquiera de las latitudes . 

Campeón Mundial bajo techo en el 2018, medalla de bronce en los Mundiales de Qatar de un año después, monarca panamericano en los Juegos de Lima del 2019; su registro de 8 metros y 83 centímetros lo hacen ser mencionado de manera invariable como candidato principal a romper finalmente el récord del mundo de Salto Largo, cota universal fijada hace casi 30 extensos años.

Juan Miguel Echeverría, atleta cubano

Los clasificados para Tokio 2020 por la gran isla antillana en atletismo se encuentran actualmente como equipo en la Comunidad Valenciana. Es costumbre habitual que el atletismo cubano año tras año aproveche las excelentes condiciones de entrenamiento que encuentran España , y de paso utilizan al país ibérico  como base logística en sus giras competitivas por el viejo continente.

Como no podía ser de otra manera Juan Miguel es uno de los candidatos de Cuba a alcanzar títulos en la venidera cita olímpica. Y sobre el actual momento de su preparación para el gran evento deportivo del año y otras temáticas derivadas de su primera participación en unos juegos, accedió a conversar con Editorial 24.

EXCLUSIVA EDITORIAL 24

¿Como te sientes para Tokio?

 Me siento bastante bien con respecto a años anteriores, he trabajado en algunos aspectos que me faltaban, errores que tenía, los hemos estado corrigiendo y llegar aquí en esas condiciones me motiva. Llegar tan joven a unos JO me alaga mucho y me hace sentir muy bien, me da la energía y la fuerza para seguir adelante y seguir trabajando. Esperemos que todo este trabajo dé los resultados que esperamos en Tokio.

¿Y en qué aspectos técnicos han trabajado en concreto?

Ya habíamos estabilizado el ritmo e la carrera de impulso, no es que tuviéramos problemas con eso. Las diferencias de longitud de las pistas nos trajeron muchas complicaciones el año anterior porque muchas veces se me hacían cortas, pero eso lo hemos trabajado y ya tenemos mucha estabilidad en el ritmo de la carrera de impulso. Todo lo demás está bastante bien desde el punto de vista técnico.

Tuviste un año 2018 inmenso. Acaparaste la atención del mundo atlético con resultados por encima de los 8.60 y evidenciaste capacidades para rondar esas marcas sin mucho esfuerzo. Pero en los últimos años te hemos visto un poco más contenido de cara a esas grandes marcas. ¿Te sientes con confianza que puedas elevar el nivel de tus marcas actuales y así poder potenciar tus opciones de titularte en Tokio?

Siempre he tenido mucha confianza en mí. Ese es mi nivel, estar por encima de 8,50 y 8.60 metros. Ahora tengo como mejor marca 8.38 metros, resultado logrado en La Habana en una de mis primeras competencias después de mucho tiempo sin competir. Fue complicado. Pero empezamos aquí ahora la temporada de verano y veremos como va fluyendo el trabajo, como se comporta mi adaptación al terreno internacional y espero encontrar el nivel de rivales que necesito para motivarme en las competencias que tengo en los próximos días.

¿Tienen ya coordinada la llamada “ruta crítica” competitiva de cara a perfilar tu forma para Tokio?

 Me quedan dos competencias. El día 4 estaré en Estocolmo, y el día 9 de julio en Mónaco. Ya de ahí lo próximo sería Tokio.

Ha aparecido en tu contexto de rivales un estadounidense, JuVaughn Harrison, un hombre capaz de simultanear el salto largo y el salto alto y en las dos especialidades pugna por liderar la temporada con sus marcas. 8,47 en el largo y 2.36 en el alto. Has tenido la ocasión de competir con él anteriormente.

¿Qué valoración haces de su figura? 

No conocía a este muchacho. Como tu decías, apareció este año. Lo veo muy bien. Tiene enormes condiciones, son muy pocos los que se atreven a simultanear estas dos especialidades. Creo que va a ser un muy buen rival en Tokio, y eso me viene muy bien porque me motiva a esforzarme cada día más si quiero lograr mis metas. Simultanear el alto con el largo es muy complicado y lo admiro por eso. Le deseo lo mejor en su futuro.

¿Además de JuVaughn Harrison cuales piensas sean tus rivales principales en el salto largo de Tokio? 

Marcus Dendy otro estadounidense va a ser también un buen rival. Ya hemos cometido en varias ocasiones y está muy bien. Logró recién 8,38 metros. El griego Miltiadis Tentoglou que marco 8,60 metros este año, mi coterráneo Maikel Masó que ha estabilizado sus resultados. En el salto de longitud siempre va a haber nivel. Somos unos cuantos que llevamos compitiendo juntos muchos años y nos conocemos.  Cualquiera de los habituales puede tener su día y lograr una buena marca. Hay mucha paridad. Lo mejor es esperar la competencia del 2 de agosto y ver cual es el resultado de cada uno ese día.

¿El colectivo técnico que trabaja junto a ti ha pensado algún rango determinado de marcas para lograr en Tokio?

En lo particular no soy de vaticinar marcas. Lo que estamos buscando es mejorar todo lo que sea importante para tener un buen resultado allí. Mejorar la carrera de impulso, el estado psicológico con que llegaré a los Olímpicos y ya dentro de la propia competencia, para tratar de tener un buen resultado.  Pienso que no es necesario fijarse una marca. Lo mejor es confiar en el trabajo realizado y que el resultado salga solo.

Háblame de Castellón, ciudad de la Comunidad Valenciana, como nuevo campamento de entrenamiento del atletismo cubano. Por muchos años se utilizó a Guadalajara, otra ciudad española, de base logística para las giras de veranO…

Esta todo muy bueno. La ciudad es muy bonita y tranquila por lo que se puede descansar bien. La pista de entrenamiento está bastante cerca y con todas las condiciones que necesitamos. Aunque hace bastante sol, pero a eso los cubanos estamos acostumbrados. Me gusta Castellón y agradecidos por todas las atenciones que estamos recibiendo.