Isabel II, foto de PolizeiBerlin
Isabel II, foto de PolizeiBerlin

A pocos días de haberse celebrado el aniversario 68 de la coronación de la reina Isabel II las diferentes visiones sobre su figura acaparan la atención de muchos no solo por ser a sus 95 años la monarca más longeva de Reino Unido, sino por los cotilleos que han marcado su largo reinado.

Quizás nunca pensó en ser reina, pero la vida le situó justo en ese rol y con solo 25 años fue coronada un 2 de junio después de la abdicación de su tío Eduardo VIII y la muerte de su padre Jorge VI.

De vivir tres años más (lo que puede ser muy probable) Isabel II podría sustituir a Luis XIV en su condición de tener el reinado más extenso de la historia.

La monarca ha sido blanco de algunas críticas debido a que -pese a su avanzada edad- no hay siquiera sombras de una posible abdicación en favor de su primogénito el príncipe Carlos de Gales. Asida al poder, su dominio ha estado combinado por interesantes y escandalosos episodios.

RELIGIOSIDAD Y UNA SERIE CONTESTARIA

No trataré de hacer un perfil sobre Isabel II, sin embargo, hay elementos que no deben faltar en esta semblanza porque son distintivos de su personalidad y de su paso por el palacio de Buckingham. Uno de ellos es su devoción por la iglesia.

Ténganse en cuenta que en su rol específico como monarca del Reino Unido es a su vez la gobernadora suprema de la Iglesia de Inglaterra. Sobre este estatuto quizás se sustenta su profundo sentido de la responsabilidad ante las labores que entraña dicho papel.

A la monarca también se le conoce por el amor a perros y caballos. Justamente la serie The Crown -que no tuvo una feliz acogida por algunos miembros de la realeza británica- refleja de un modo muy interesante este aspecto de su vida.

Creada por el guionista y dramaturgo británico Peter Morgan, el audiovisual estrenado en 2016 ha causado polémica en la familia real, aunque hace pocos días se conoció que la propia Reina -pese a considerar que hay algunos asuntos dramatizados de manera exagerada- quedó encantada con la serie, refieren medios digitales.

AMOR y PODER

Si ahondamos un poco en The Crown podremos decir que saca a la luz -sin desapegarse mucho de la pompa y el lujo- las contradicciones de una familia que, aunque monárquica, no deja de ser una familia.

Crisis matrimoniales, infidelidades, alcoholismo, renuncias, intereses, mentiras y más sostienen el hilo conductor de una historia que se escribe hasta hoy, pues, aunque algunos de sus protagonistas han muerto, Isabel II continúa en su trono e inspira nuevas temporadas del audiovisual televisivo.  

La vida de la princesa Margarita, única hermana de la Reina, atrapa al espectador con su contagiosa alegría e irreverencia. Fue una mujer apasionada a la cual se le negó la posibilidad de disfrutar de los beneficios sociales y económicos de su condición junto al hombre que amaba, solo por estar divorciado.

Y hablo de Peter Townsend, un plebeyo divorciado 16 años mayor que ella y con dos hijos de su anterior matrimonio. Cuando Margarita contó a su hermana sus intenciones de casarse esta le pidió tiempo. Es decir, le propuso que esperara, quizás con la intención de que la joven desistiera.

¿Qué sucedió después? Seguro lo imaginas, o no. Pero no profundizaré ahora en los chismes de la familia real, solo decir que “la decisión” marcó la existencia de la Princesa hasta el último día de su vida.

ESCÁNDALOS Y MUERTE

Isabel II unió su vida a Felipe de Grecia y Dinamarca en 1947, a quien se le imputan continuas infidelidades y hasta algunos escándalos inmorales. Claro que esto salpicó el trono de la monarca hasta llevarla a una profunda reflexión con su marido, ante el cual cedió algunos beneficios, uno de ellos el nombramiento de duque de Edimburgo.

Juntos tuvieron cuatro hijos: Carlos, Ana, Andrés y Eduardo. Y pese a la educación estrictamente religiosa que recibieron tres de ellos se divorciaron. Pero el caso de la muerte de Diana de Gales (exesposa de Carlos) en un accidente automovilístico estremeció no solo a Reino Unido, sino a gran parte del mundo.

Algunos de los revuelos de los medios tuvieron su génesis en las críticas a la monarquía británica por mantenerse en reclusión durante los días previos al funeral. Sobre esa situación y la controvertida figura de Lady Di se habla todavía, y no solo en la serie The Crown.

En abril de este año el duque de Edimburgo falleció dos meses antes de cumplir 100 años. Según estadísticas, su matrimonio con Isabel ha sido el más duradero en la historia de la familia real pues estuvieron juntos más de 74 años.

Isabel II ha sido una mujer discreta con su vida personal. No ha sido blanco de la prensa por ofrecer muchas entrevistas. Sin embargo, por su posición no ha escapado de críticas, y creo que la peor ha sido The Crown, una buena serie que la desnuda ante el mundo.