Combatientes de Hamas, foto de MujahidínMuqadas

Con el alto el fuego entre Israel y Hamas, sobrevienen los cuestionamientos, las dudas y los análisis fríos de lo ocurrido. En esta “batalla de los cohetes”…¿Hubo un claro ganador? si fuera el caso, ¿quién perdió entonces?. Para comprender el complejo contexto de ese minúsculo sitio del planeta, es fundamental mostrar el escenario previo al conflicto. 

Los territorios palestinos son un protoestado dividido en tres administraciones. La Franja de Gaza que es el territorio del presente enfrentamiento se encuentra bajo control del Movimiento de Resistencia Islámico (HAMAS), quien se hizo con el control total del territorio tras ganar democráticamente las elecciones de 2006, frente al histórico partido nacionalista FATAH de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). FATAH mantuvo el control efectivo de Cisjordania después del conflicto interno que llega hasta la actualidad. La tercera entidad administradora de Palestina, es Israel, que controla zonas claves dentro de Cisjordania. 

Israel por su parte llegó a este conflicto, por primera vez en la historia de sus confrontaciones en la región, con acuerdos de paz firmados con un gran número de naciones árabes. Al lanzarse la primera andanada de misiles desde Gaza, Israel no tenía en planes incursiones en los territorios palestinos, más allá de mantener el control de las zonas donde permanece acantonado. 

El pretexto

Los argumentos tras los conflictos rara vez son la verdadera motivación. Los objetivos de una incursión armada por lo general no resuelven el problema inicial. La escalada de violencia comenzó con los juicios de desalojo de cuatro familias palestinas de Jerusalén Este. La espera del fallo generó tensiones entre manifestantes palestinos y la policía israelí que devinieron en un choque violento en las inmediaciones de la “Puerta de Damasco” y se extendió a la cercana Explanada de los Mezquitas. 

La policía israelí cargó contra los manifestantes en el interior del tercer lugar más sagrado del Islam. Lo que HAMAS, de cara a la opinión pública, usó como argumento para una respuesta militar desde la Franja de Gaza contra ciudades israelíes.

Al llegar el alto el fuego los juicios para los desalojos continúan y se esperan más protestas. En pocas, todo sigue igual. 

Los objetivos de HAMAS contra Israel

Desde el fin del conflicto entre HAMAS y el ejército israelí en 2014, la resistencia islámica ha dedicado todo su esfuerzo militar a quebrar los sistemas defensivos israelíes y en el plano político posicionarse como la autoridad legítima de la resistencia palestina. 

En la “batalla de los cohetes” el Movimiento de Resistencia Islámica apuntó a la carestía del sostenimiento del “Domo de Hierro”, para con su saturación, generar reacciones desesperadas de Israel y exponerlo a condenas internacionales.

Para comprender el factor económico insostenible del conflicto entre HAMAS e Israel, debemos comparar los costos de ataque de la entidad agresora y la acción defensiva del ejército convencional del Estado Hebreo. Los cohetes lanzados por la Resistencia Islámica tienen diferentes alcances y cargas explosivas. Los cohetes de menor alcance, conocidos como Qasam, tienen un costo que oscila entre los 300 dólares a los 800. Los cohetes de mayor alcance como los R-160, M-302D, M302-B, J-80, M-75, Fajr 3, Fajr 5 y M-75, pueden alcanzar los 10 mil dólares.

Sin embargo los misiles Tamir, que conforman el sistema de intercepción de la “Cúpula de Hierro”, cuestan en promedio 50 mil dólares cada uno. Muchas veces se necesitan dos de estos misiles para neutralizar un cohete lanzado por HAMAS. En los días más calientes del enfrentamiento, HAMAS lanzó en 72 horas, 1400 cohetes; lo que supondría un gasto, tan solo en cohetes Tamir, de 70 millones de dólares contra un gasto para HAMAS de 1 millón 500 mil dólares. 

Además del impacto económico al sistema militar, se deben sumar los daños materiales y humanos en Israel pues el sistema no es infalible, y el 10% de los cohetes que alcanzaron tierra generaron en su mayoría daños a infraestructura y muertes de civiles.

¿HAMAS es el ganador?

El efecto mediático se logró, obligaron a Israel a responder a sus ataques. Las condenas internacionales por las respuestas israelíes no se hicieron esperar. Palestina volvió con fuerza a las redes y HAMAS fortaleció su postura como el rostro árabe contra la ocupación sionista. 

Si los objetivos fueron logrados, entonces se puede apuntar una victoria para la Resistencia Islámica. 

¿Cómo quedó Israel?

El Estado Hebreo no aumentó su territorio, tampoco perdió ninguna posición en el terreno. Los millones gastados en lanzamientos de cohetes serán repuestos en su totalidad por Estados Unidos, dejando en estado óptimo a la Cúpula de Hierro. Israel fue altamente cuestionado por la comunidad internacional por las contraofensivas  sobre las zonas pobladas de Gaza, pero al mismo tiempo reafirmó defensores, especialmente Estados Unidos y Alemania. 

Israel no fue el ganador, pero tampoco perdió nada en el plano estratégico y geopolítico. 

¿Entonces quién perdió?

El pueblo de Gaza se debe enfrentar de ahora en adelante a condiciones de vida insalubres por la destrucción de infraestructuras por los ataques israelíes. En la franja fueron destruidas o sufrieron daños, 43 centros de culto cristianos y musulmanes. 

La escasa agricultura de la franja reporta pérdidas que superan los 27 millones de dólares. Los palestinos de Gaza necesitarán de 350 millones de dólares para recuperar medianamente las infraestructuras perdidas durante el conflicto. 

Los desplazados por los bombardeos de represalia de Israel superan las 76 mil personas. En 11 días, perecieron 243 palestinos, entre ellos 66 niños, 39 mujeres y 17 ancianos. Casi 2000 personas resultaron heridas en la franja. 

Es evidente que hubo un solo perdedor enta escalada, el pueblo palestino, las personas de a pie, que no les queda otro remedio que apoyar a HAMAS y rezar por que estos no promuevan la cólera de Israel.