Presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó. Foto: OEA – OAS
Entrevista con el Dr. Román Ibarra

El tema del cese de la usurpación y la intransigencia opositora a pactar con la dictadura dio un giro el pasado martes 11 de mayo. El presidente interino, Juan Guaidó decidió lanzar la carta del diálogo condicionado y la negociación, para destrabar el juego político, trancado por dos años.

El onanismo político de que con “las dictaduras no se negocia”, es una postura poco pragmática teniendo en cuenta, que en el caso venezolano, si existen elementos de presión para absorber poder real sobre el terreno más allá del reconocimiento internacional dado al interinazgo.

En entrevista de nuestra redacción con Román Ibarra, Doctor en Ciencia Políticas, venezolano y miembro activo de la oposición, indagamos sobre las limitantes de la estrategia seguida por la Mesa de la Unidad Democrática, la Asamblea paralela, los partidos opositores y la figura de Juan Guidó.

Estrategias fallidas

Venezuela ha mostrado ser un pantano para los métodos de lucha no violentos. A pesar de tener un amplio capital político la oposición no ha podido permanecer en las calles de manera indefinida ni mucho menos propiciar una intervención internacional de paz para el retorno del orden democrático. Para el Dr. Ibarra esto se debe “precisamente porque no se ha hecho lo que recomiendan los métodos pacíficos de confrontación política.

“En Venezuela se actuó con un carácter dual, por un lado la MUD diseñó una política correcta y coherente que hablaba de métodos cívicos, pacíficos, constitucionales y electorales (…) Pero hay un grupo que optó por el camino rápido para acabar con Maduro”, explicó Ibarra haciendo alusión a los intentos de guerritas e invasiones fracasadas.

Los errores de Guaidó

El presidente interino y grupos de presión perdieron el rumbo inicial y sus acciones “terminaron por ser contradictorias y confunden (…) el doble discurso termina no solo por enredar sino por decepcionar, y la gente le abandona”, argumento Román. Esta realidad provocada por el actuar errático de las cabezas de la oposición los lleva hoy a intentar retornar al juego democrático.

Para Román Ibarra esto siempre estuvo claro, “si tú decides que el camino es democrático, por muy largo, duro y difícil que sea, tienes que seguir ese camino”, explicó. Al parecer su reclamo comienza a surtir efecto.

“El tipo (Guaidó) tiene que armarse de valor y pedir perdón”, sentenció Ibarra, en referencia al grave error de llamar al abstencionismo. La declaración de Guaidó está en consonancia con la crítica del D. Román: “En Venezuela la oposición tiene que poner fin a la ridiculez de seguir llamando a la abstención”.

“Cómo es posible que bajo el triundo contundente con el que ganamos la asamblea, con dos tercios de la población electoral, luego optáramos por la abstención en el 2016, 17,18 y 20”… Es de lodos” y “Guaidó lleva dos años en esa mamadera de gallo”, enfatizó el Dr. Román.

Con este paso el panorama cambia, pero la oposición venezolana no es un bloque monolítico, Ibarra se adelanta a los posibles comportamientos y recomienda: “no pueden ponerse exquisitos… tú sí y tú no”, deben buscar un mecanismo de unidad para evitar debilidad en un proceso electoral frente al oficialismo.