Mural dedicado a Pablo Hasél, foto por Júpiter, CC BY-SA 4.0

El rapero catalán Pablo Hasél vuelve a ser noticia en España, sobre todo entre los simpatizantes de una izquierda que a veces deambula como barco sin capitán teniendo en cuenta los postulados que defienden, en ocasiones discordantes.

Si en ocasiones se han pronunciado por un mundo más justo, así como a favor de la equidad social y el progreso, entonces… ¿por qué algunos de estos grupos hoy defienden el discurso de Hasél, en total contradicción con las ideas anteriores?

El pasado 16 de febrero el cantautor fue detenido por liderar protestas y discusiones políticas sobre los límites de la libertad de expresión, lanzando improperios contra la Corona española y ensalzando capítulos negros de la historia del país ibérico.

Sin embargo, esta no es la primera vez que la policía toma cartas en el asunto. En 2018 fue condenado a nueve meses de prisión por mensajes publicados en las redes sociales en los que homenajeaba a condenados por terrorismo.

De igual modo, el rapero de 32 años ha rendido culto a miembros de grupos armados españoles, como los GRAPO (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre).

Estas agrupaciones fueron acusados de un millar de acciones violentas entre 1975 y 2003 en España, incluidos 80 asesinatos y tentativas de asesinato y varios secuestros, refieren medios de prensa nacionales.

No obstante, hay quienes simpatizan con las prédicas de Hasél, cuyas letras coquetean con la extrema izquierda, incentivan a la caída de la monarquía y la instauración de la Tercera República.

¿EN QUÉ PIENSAN AQUELLOS QUE LO APOYAN?

La más reciente detención del rapero ha provocado múltiples manifestaciones en España. Miles de personas han salido a las calles a protestar contra su reclusión y a apoyar sus “lamentables mensajes”.

Resultaría muy interesante estudiar la conducta de quienes que no ven justo lo que está delante de sus ojos. Habría que consultar un poco más los libros de historia y escuchar los aterradores testimonios de los tiempos de los GRAPO, por ejemplo.

¿Cómo es posible que alguien -en pleno siglo XXI- pueda defender ideas tan inhumanas y remover el dolor de generaciones de españoles?

Sin embargo, artistas españoles como el cineasta Pedro Almodóvar, el actor Javier Bardem y el cantante Joan Manuel Serrat, entre otros, se han manifestado contra la detención de Hasél.

Miles de personas alegan en su defensa el mero hecho de poder expresarse libremente. Pero creo que lo que sucede va más allá de un simple derecho cuando se trata de resquebrajar la historia de un país e insultar la memoria de víctimas del terrorismo.