Costa de Girona, España.

El proceso de emigrar -por más fácil que parezca a los ojos de algunos- puede resultar complicado. Por tal motivo, son muchos los migrantes que analizan los pros y contras del país de destino. España, por ejemplo, es uno de los lugares más añorados por su afamada la calidad de vida porque allí se trabaja para vivir, no se vive para trabajar.

No son pocas las personas que analizan este aspecto. La mayoría se decanta por conseguir una ocupación y tener una vida digna. Y claro, eso no está mal, pero ¿qué sucede contigo mientras transcurre el tiempo? ¿Cómo vives?

Pues justamente el país ibérico pudiera ser un ejemplo al combinar estos dos aspectos. Quizás ese sea el motivo por el cual recibe cada año a miles y miles de migrantes de varias regiones del orbe que no solo llegan a currar, sino a vivir.

Noche en Zaragoza, España.

En España se trabaja para vivir, no se vive para trabajar. Esa es una premisa de nativos y extranjeros que han entendido que no solo se trata se hacer un capital, establecer algún negocio y ayudar a la familia. Más que nada, la cosa va de vivir, porque en esta vida estamos de paso y hay que disfrutar.

TRABAJAR PARA TENER UNA VIDA DIGNA

Cuando emigras no solo tienes el reto de adaptarte a una nueva sociedad, sino de arraigarte a la cultura del lugar en el cual vivirás mucho tiempo o quizás el resto de tus días. Pareciera sencillo, pero no todos piensan en estos detalles.

Trabajar está bien, así como ahorrar y echar raíces para un buen futuro, pero lo más importante es disfrutar el proceso. España es un país que -aunque no pudiera definirse como barato- ofrece la oportunidad de compaginar deberes y placeres.

Sevilla, España.

Es muy probable que dicho binomio haga de la nación europea un blanco importante para los afortunados a quienes se les abre la puerta. Los migrantes procedentes de países que fueron colonias españolas podrían ser de los más dichosos.  

Y es que culturalmente están muy unidos a la Madre Patria, que sin duda alguna es un país espectacular con gastronomía inigualable, clima maravilloso y un sistema de salud pública considerado entre los mejores del mundo.

RAZONES PARA EMIGRAR A ESPAÑA

Hay quienes no tuvieron elección y el destino los llevó a España. Otros planificaron un detallado itinerario para llegar o simplemente visitaron el país por un tiempo y terminaron enamorados, estableciéndose de manera permanente.

La mayoría de los migrantes latinos abrazan la cultura española y la hacen suya porque no somos tan diferentes. Si bien cada comunidad autónoma de la nación ibérica tiene sus particulares, hay un denominador común entre ambos lados y son las raíces culturales. Entiéndase cultura en el sentido más amplio de la palabra.

Puerta de Alcalá, Madrid, España.

De manera general, los españoles son carismáticos y solícitos a la hora de ayudar. Aunque algunos se muestren indiferentes y en ocasiones tengan conductas xenófobas, son más aquellos que apoyan y te hacen sentir parte de su sociedad.

La salud pública es de lujo en España. No importa que tu situación sea irregular (indocumentado), la seguridad social te brinda los mismos derechos a una atención digna. Sí, los mismos derechos que tienen los españoles.

EN ESPAÑA, TRABAJAR PARA VIVIR

Son muchos los restos y preocupaciones que acompañan a migrantes. El proceso es complicado y duro, sin embargo, es vital estar presto para entrar por aquellas puertas que se vayan abriendo.

La vida da un giro de 180 grados cuando llegas a conquistar una tierra desconocida que terminará adoptándote. Y es así como se sienten muchos migrantes en España. Poco a poco se convierten en hijos y ganan hermanos.

Bar Café Madrid, España.

Así se les ve a extranjeros y nativos en chiringuitos bebiendo una caña (cerveza) y disfrutando de unas tapitas. Porque la ceremonia española de dedicarte tiempo y compartir con amigos se vuelve natural con el arraigo que llega de manera espontánea.

Pues sí, España ofrece la oportunidad de trabajar para tener un sustento, ahorrar, viajar y disfrutar, pero sin olvidar la importancia de dejar tiempo al ocio y al placer. Porque aquí estamos de paso, y hay que disfrutar la vida.

Calita en Mallorca, España.