El buque Kharg se hundió este miércoles en el Golfo de Omán luego de más de 24 horas de operaciones de rescate y salvamento para controlar un misterioso incendio en el interior de la nave. A pesar de las llamaradas y el espeso humo emanado no se reportan víctimas mortales.

El evento ocurre en medio de las tensiones entre Irán y Estados Unidos por renegociar el acuerdo nuclear congelado durante la administración Trump. La negativa de Israel para que las conversaciones lleguen a un término peligroso para sus intereses en la región, podría ser usado como base de sospechas en el peritaje sobre este hundimiento. 

Golfo de Omán, zona de conflicto

Israel e Irán viven desde 2019 un enfrentamiento naval solapado en Oriente Próximo. El pasado 21 de marzo el primer ministro israelí, Benhamin Natanyahu, denunció los ataque sufridos por el mercante Helios Ray en el Golfo de Omán, presuntamente realizados por las fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica. 

Este no sería un hecho aislado en esta conflagración secreta, Israel ha registrado en un año un par de ataques a embarcaciones mercantes israelíes en las inmediaciones del  estrecho de Ormuz y el Golfo de Omán, las cuales han tenido respuestas de Tel Aviv con micro ataques a embarcaciones patrulleras y petroleros iraníes. 

Irán ha aumentado su control de la zona para imponer presión sobre Washington, pues el Golfo de Omán es uno de los espacios mercantiles más importantes para Europa, África y Asia. La Marina estadounidense ha reportado ataques con minas submarinas, presuntamente iraníes, a cargueros norteamericanos.

A pesar de que los hechos podrían suponer que el hundimiento del buque Kharg es una acción de represalia contra las fuerzas iraníes, el gobierno de la nación persa declaró hoy que no vio indicios de sabotaje en la nave. Por el momento Teherán no acusa de los eventos a Estados Unidos o Israel. 

Las conversaciones sobre el acuerdo nuclear continuarán durante esta semana. De llegarse a un consenso Irán recibirá un alivio de las sanciones económicas que asfixian la economía de la nación asiática.