Cobertura Myanmar

Franco tirador del ejército birmano apuntando al epicentro de las protestas. Foto de Saw Aung

El ejército de Myanmar, en franca insurrección contra la democracia, ha impuesto a partir del día de hoy la prohibición de las protestas. Luego de la toma de las calles por más de 1 millón 500 mil ciudadanos, el mando castrense intenta enfriar el ímpetu de los civiles. Desde la mañana de este martes es ilegal transitar en grupos de más de 5 personas.

Para burlar las órdenes de la junta militar los manifestantes proponen tomar las calles en grupos de 4, con distanciamiento de 2 metros. Una interpretación de la orden desde una perspectiva de resistencia pacífica. En la realidad marcharan como sea.

Manifestación en el centro de Rangún, foto de Zaw Aung

El ejército ha detenido manifestantes en algunas localidades pero en general se mantiene pasivo mientras se configuran las alianzas internacionales. Estados Unidos mantiene su condena al golpe, mientras China usa la complicidad de la «no injerencia en asuntos internos», una forma tácita de dar luz verde y respaldo a los militares birmanos.

Los supermen atacan

Las protestas del lunes se saldaron con 2 manifestantes muertos. Un carro se avalanzó sobre ellos y luego se dio a la fuga. Para Mr. Soe, contacto de Editorial 24 en Myanmar, esta «acción es un ataque de los supermen». Soe nos explica que: «el ejército usa a delincuentes comunes y les ofrece la libertad, además de darles dinero, para atacar a los civiles, a estos bandidos les llamamos supermen«.

Mr. Soe teme que estas acciones sean un distractor para hacer parecer que los que claman por la democracia son bandidos que atacan a los civiles y destruyen la propiedad. «Es una táctica muy vieja, organizan estas partidas de delincuentes violentos para confundir a la opinión pública».

«En breve no tendremos internet», nos comenta Mr. Soe, «ya es hora de partir a la marcha». «Esperamos que el mundo no nos abandone, nosotros haremos nuestro trabajo», luego de este comentario dimos por terminado el contacto. Soe debe encontrarse con sus compañeros de protesta, su esposa quedará en casa con su bebé de apenas 10 días de nacida.

Marcha matutina en Rangún, 9 de febrero de 2021

En este momento, mientras los manifestantes comienzan a tomar las calles en una nueva jornada de protesta, las naciones occidentales duermen. En desobediencia pacífica los ciudadanos birmanos comienzan a tomar las calles y parques de las principales ciudades del país. Mientras en occidente disfrutamos de sueños placenteros, los birmanos corren a las calles a defender el doloroso sueño de la democracia.