Eduardo Arocena y su esposa. Foto de Facebook.

Tras 39 años de prisión el preso político cubano Eduador Arocena fue liberado en Estados Unidos. Con 78 años y una frágil condición de salud, fue puesto al cuidado de su familia el pasado 25 de junio. Su esposa e hijos estarán con él hasta que llegue su último aliento. Arocena sufrió en 2011 un derrame cerebral que le privó del habla y aceleró su depauperación física. 

El puertoriqueño Oscar López era considerado el prisionero de la Guerra Fría que más años había cumplido en la cárcel, hasta que los 39 años de Arocena tras las rejas superara los 36 del boricua. 

Lo paradójico en este inusual caso, es que Eduardo Arocena es un luchador anticastrista, un hombre que se dedicó a combatir a los agentes del régimen de la Habana en su bastión más fuerte fuera de la isla, Estados Unidos. 

Arocena es un nombre que pocos quieren mentar, a pesar de haber sido el líder de Omega 7, uno de los brazos armados de la resistencia anticomunista . Desde 1982 cumplía una sentencia de más de una cadena perpetua. Durante décadas estuvo a la espera de un indulto presidencial, pues aunque sus acciones son catalogadas como terrorismo, estas ocurrieron en el marco de una lucha encarnizada entre el comunismo y los valores democráticos occidentales.

Con Estados Unidos todo, dentro de Estados Unidos…nada

Ningún presidente de Estados Unidos quiso verse vinculado a un indulto de esta índole. A pesar de que el sistema legal norteamericano fue mucho más indulgente con agentes de inteligencia del régimen de la Habana, Arocena no encontró un ápice de clemencia en las autoridades norteamericanas. 

Sus acciones dentro de Estados Unidos cruzaron una línea a la que se reserva un castigo ejemplarizante. La nación aliada de la democracia en Cuba no debe ser usada nunca para acciones contra sus enemigos en el terreno. Arocena pagó muy caro su empeño de enfrentar frontalmente a los rostros de Cuba y la Unión Soviética en suelo norteamericano. 

Entre los cargos por los que guardó prisión, se encuentra: el asesinato de Félix García Rodríguez, miembro de la misión diplomática cubana en Naciones Unidas. Arocena planificó y ejecutó acciones contra las representaciones diplomáticas de la URSS y Cuba ante la ONU, en Nueva York. El FBI determinó su vinculación con al menos 2 asesinatos y más de 30 atentados con explosivos en Florida, Nueva Jersey y Nueva York.

La doctrina del exilio de guerra sin cuartel contra el comunismo, le costó a Arocena toda su juventud y casi toda su vida tras las rejas. Haber tenido que pagar su condena en cárceles de Estados Unidos, suena casi a chiste de mal gusto, mientras norteamericanos prófugos de la justicia de Estados Unidos como Assata Shakur y Charles Hill, disfrutan plácidamente de las playas y las diversiones que les regala Cuba.