División femenina del Ejército israelí. Foto de Israel Defense Forces

Los cubanos habitan en todas partes del globo, desde China hasta los Andes, desde Alaska hasta Jerusalén. Las realidades de cada isleño está conectada a las culturas y los conflictos de donde habitan. Los que han decidido construir sus vidas en Tierra Santa sufren por décadas los interminables escaladas de violencia entre Israel y Palestina o algún otro vecino molesto.

Para poder conocer de primera mano lo que viven los hijos de la Mayor de la Antillas en el conflicto actual, nuestra redacción contactó con miembros de la comunidad cubana en Israel. Aunque intentamos encontrar con cubanos en los territorios palestinos, nos resultó imposible, al parecer el número no supera la decena y se deben concentran mayoritariamente en Cisjordania.

Alberto Tacher, desde el norte de Israel, se encuentra en una situación más segura que los cubanos que viven en las ciudades cercanas a Gaza, Jerusalén y Tel Aviv. Las alarmas de un ataque de Hezbolá se dispararon tras el lanzamiento de tres misiles desde el sur del Líbano el pasado 13 de mayo. Pero las autoridades proiraníes en la nación árabe se desmarcaron de los eventos culpando a células de Hamás en territorio libanés. Desde entonces se respira un ambiente menos tenso que al interior del país.

Mientras que en Netanya, al norte de Tel Aviv, la situación es diferente, allí vive Henry González con su familia. El habanero nos comentó que desde su ventana puede ver como se activa el «Domo de Hierro» y derriba los cohetes procedentes de Gaza. A pesar de confiar en sistema defensivo israelí que cuenta con un 90% de efectividad, la probabilidad de que algo pueda pasar le inquieta.

Vista de Netanya y el Domo de Hierro desde la ventana de la familia González.

El conflicto en las calles

A diferencia de conflictos anteriores, esta vez se sumó a la agresión externa un estallido social que enfrentó a ciudadanos israelíes de diferentes denominaciones. Alberto Tacher lo describió como «judíos atacaban a los árabes y los árabes atacaban a los judíos, linchaban a unos y a otros».

Estos eventos generan en la comunidad judía cubana una fuerte indignación. Henry explicó que esto «se ha criticado mucho. ¿Cómo vas a actuar igual que las personas que hacen el terrorismo?», cuestionó. Para él la única alternativa para la población israelí es que la policía y otras entidades de seguridad se encarguen de imponer el orden y los ciudadanos, árabes o judíos, se retiren a sus hogares y eviten confrontaciones.

La cubana Mijal Torres, dueña de una guardería, quedó horrorizada al ser notificada que en la zona de su centro se preparaban atentados terroristas contra los pobladores. Al salí a la calle se encontró que al menos un árabe, presuntamente uno de los terroristas, había sido atrapado por los locales.

Estos enfrentamientos masivos entre ciudadanos son un fenómeno fuera de lo común. Mijal recalca que no pueden ser «musulmanes criados en Israel(…) la mayoría son terroristas de Hamas», enfatizó. La vida de esta cubana ha transcurrido entre árabes israelíes, por lo que descarta la idea que entre los agresivos estén personas como su médico de cabecera o la profesora de árabe de su hijo.

Es usual que los miembros de la comunidad cubana en Israel se vinculen laboralmente o sostenga relaciones amistosas como israelíes árabes o palestinos cisjordanos. Aunque puede existir empatía, recomiendan no confiar plenamente, siempre se debe guardar una pequeña duda, pues las pasiones en un conflicto vivo pueden jugar una mala pasada, explicaron.

Las soluciones

Los civiles están pagando las consecuencias del conflicto. Los cubanos en Israel asumen que en el caso de Gaza la población palestina se encuentra secuestrada por Hamás. Los caribeños israelíes defienden el derecho del Estado Hebreo para defenderse de los ataques de Hamás aunque lamentan el desproporcionado saldo de víctimas civiles. En esa misma línea la administración Biden apoya la acción militar israelí en respuesta al lanzamiento de cohetes desde el enclave palestino, pero recomienda mayor precisión y acción quirúrgica para disminuir la pérdida de vidas inocentes.

En este momento del conflicto el lado palestino pone más de 200 muertos en bombardeos y en Israel se cuentan por una decena los ciudadanos civiles asesinados. Los cubanos israelíes apuestan por una solución duradera en la que se desaloje a Hamás de Gaza y se apoye el retorno de la Autoridad Palestina a la franja.

La mejor manera de desescalar la violencia y concretar una paz duradera es aumentando la calidad de vida de los gazatíes y cisjordanos. Otorgar mayores oportunidades y aliviar la extrema pobreza en que viven. Esta puede ser una de las maneras para evitar que la desesperanza abra la puerta a ideologías extremistas que frenen un futuro acuerdo de paz y establecimiento de un estado árabe soberano y viable.