Foto por Secretaría de Cultura de la Ciudad de México

Latinoamérica fue una es una de las regiones del mundo adonde el nuevo coronavirus tardó en llegar y propagarse. El primer positivo en la región fue detectado en São Paulo, Brasil, el 25 de febrero de 2020. Poco después, se confirmaron infecciones en México, Ecuador y Chile, para dar paso a la extensión por todo el subcontinente de la pandemia .

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que los casos de COVID-19 están en alza y que, sin acciones de prevención, existe el riesgo de que este auge sea peor que el que atravesaron muchos países el año pasado, con mayores padecimientos para la región.

LOS PADECIMIENTOS DE LATINOAMÉRICA

Brasil, el país más poblado de la zona, lidera la triste cuenta de contagiados y muertos por la enfermedad, siendo el tercer país del mundo en tales macabras estadísticas. Argentina es el segundo país latinoamericano con mayor cantidad de casos, sobrepasando a Colombia, México, Perú, Chile y Ecuador, aunque con un número de fallecidos menor que varios de los mencionados.

Entre las más de 200 naciones que se cuentan por la OMS, sólo el gigante sudamericano está en el ranking de los 10 primeros en infectados y fallecidos por el SARS-COV-2, superado por Estados Unidos y la India, mientras que Argentina se ubica en el puesto 11, Colombia en el 12, México 15, Perú 17, Chile 23, Ecuador 47 y Panamá en el 51.

Completan la relación Bolivia en el lugar 55, Paraguay 57, Costa Rica 60, República Dominicana 61, Guatemala 69, Uruguay 70, Honduras 71, Venezuela 74, Cuba 89, El Salvador 101, Haití 143, Belice 144, Surinam 147 y Nicaragua en el 158. Todos tienen realidades distintas y válidas para analizar, en cuanto al manejo de la pandemia.

MEDIDAS DISPARES, RESULTADOS DISTINTOS

En Argentina y El Salvador sus presidentes Alberto Fernández y Nayib Bukele de inmediato mandaron a cerrar fronteras y confinamiento social obligatorio, mientras que en Brasil, Chile, Paraguay, Bolivia, Ecuador y Perú, las reacciones de sus autoridades fueron lentas y condicionadas por muchos factores.

México ni siquiera cerró las fronteras y López Obrador instaba a la gente a salir a consumir, por ello el país se enfrentó a un crecimiento vertiginoso de la infección, lo mismo que en Brasil, donde Bolsonaro catalogó al Covid 19 como una “gripesinha”, que terminó por afectarlo incluso a él.

La Bolivia del gobierno autoimpuesto de Jeanine Añez no tomó medida de consideración alguna y los escándalos de corrupción en el manejo de la pandemia se sucedieron uno tras otro hasta su derrota en las urnas a manos del MAS. A partir del cambio de mando, las cosas han ido tomando otro cauce.

Capítulo aparte en desastroso desempeño ante el covid, merece el gobierno paraguayo, que solicitó un crédito de 1600 millones de dólares para “prepararse ante la pandemia”, el que se esfumó sin que el sistema de salud sumara una cama hospitalaria. Desde barbijos hasta insumos, todo fue un negociado mientras las cifras de infección y muerte crecen.

Ecuador fue otro caso significativo de malos manejos, llegando a verse cadáveres en casas y calles de las principales ciudades;  sobre todo Guayaquil; sin ser levantados por el personal sanitario, pues en varias oportunidades se hallaron rebasados o faltó equipamiento y transporte adecuados para ello. Ni hablar del sistema de salud, totalmente colapsado.

POLÍTICA, DESCONTENTO, CORONAVIRUS Y MÁS PADECIMIENTOS

Perú sumó a la llegada de la pandemia una constante inestabilidad política que vio pasar varios presidentes en el plazo de un año, con manifestaciones multitudinarias que, sin duda, hicieron crecer el número de casos. De su sistema de salud atrasado e ineficiente, se quejan desde los ciudadanos hasta el personal de salud que ya no sabe qué hacer.

En las mismas están Chile y Colombia. En el primero el 2019 fue de constante agitación y represión de manifestaciones que salieron a la calle a protestar contra la desigualdad y solo se calmaron las aguas tras la convocatoria a una Constituyente para derogar la Carta Magna heredada de Pinochet. En Colombia la cosa estalló recientemente y se mantiene. En ambas naciones el tratamiento a la pandemia es parte de los reclamos.

CORONAVIRUS, ACTITUDES, SECRETOS Y TOZUDECES

Volviendo a la Argentina, resalta la particularidad de que buen número de personas se oponen a las medidas restrictivas de movimiento y la confinación, sobre todo por motivos políticos; incluso salieron del país a vacacionar; lo que hizo crecer el número de contagios tras haber logrado aplanar el crecimiento. Sin embargo tiene; como ya se dijo; un número mucho menor de muertos por la enfermedad que otros que tienen menos contagios.

Venezuela acudió al confinamiento y mantiene los números en un secretismo habitual, por lo que en cualquier publicación relacionada con el covid, los datos no son fidedignos, lo que sí debe destacarse es el reforzamiento del sistema sanitario con el personal médico y técnico de Cuba, que presta servicios en el país. Lo mismo ocurre en Nicaragua.

La situación en Centroamérica tiene otro cariz, sobre todo por la baja densidad poblacional de sus centros urbanos, comparados con sus vecinos más al sur. La cantidad de enfermos y fallecidos es menor, pero hay que analizar el impacto de la pandemia comparando los casos con la afectación por número de habitantes.

De Cuba se sabe que mantuvo sus fronteras abiertas hasta que el crecimiento exponencial de contagios, obligó al gobierno a frenar el flujo de turistas y cerrar sus aeropuertos y fronteras para contener la enfermedad. Posteriormente se dedicaron a desarrollar candidatos vacunales para inmunizar a la población, pero de su impacto no se tienen datos exactos.

Y LLEGAN LAS VACUNAS

Actualmente la mayoría de los países latinoamericanos se adhirieron a los programas de suministro de vacunas de la OMS, además de cerrar contratos con diferentes empresas y estados que desarrollaron vacunas. A la región llegan hoy las de Pfizer, el instituto ruso Gamaleia (Sputnik V), las chinas Sinopharm y otras.

Y otra vez resalta el caso de Argentina, cuyo gobierno cerró un trato con su homólogo ruso para producir localmente la Sputnik V, lo que daría un envión enorme a partir de junio a su calendario de vacunación autóctono y la posibilidad de surtir a sus vecinos de la vacuna rusa.

Las campañas de vacunación de cada nación llevan diversos grados de cumplimiento y tiene esto mucho que ver con el interés en el tema que los respectivos gobiernos le imponen a la inmunización y; otra vez; los negociados en la compra de vacunas e insumos para lograr ese cometido y proteger a la gente.

Así, destaca Brasil como el primero en dosis aplicadas con más de 50 millones, pero apenas 16 millones con vacunación completa, por lo que solo el 7,7% de su población cuenta con esa protección, le siguen México con 22 millones aplicadas y Chile; que con 16 millones y casi 8 con vacunación completa, es el país más inmunizado del área.

Argentina, Colombia, República Dominicana, Puerto Rico, El Salvador y Costa Rica, por ese orden, se ubican entre los que más vacunas han aplicado, sin embargo sus niveles de inmunización completa rondan entre el tres y el 9% de su población con vacunación completa; excepto Puerto Rico que por su densidad poblacional llega casi al 30%.

También resalta Uruguay, que con solo 2 millones 200 mil dosis aplicadas, está en el tercer puesto de inmunizados con vacunación completa (914.000 – 26,4%), gracias a sus cerca de tres millones de habitantes. Los más retrasados del continente son Honduras, Guatemala, Surinam, Paraguay, Ecuador, Perú y Bolivia, que no llegan a vacunar ni al 1% de su población.

EL DURO CAMINO DE LA POSTPANDEMIA

Cuando ya se comienza a hablar de post pandemia, hay mucho camino que recorrer en esta zona del mundo. El covid – 19 sigue siendo una realidad desalentadora ante cualquier plan de desarrollo individual o estatal, con cuya presencia habrá que contar al parecer por mucho tiempo más. El panorama no es muy halagüeño.

Muchas oportunidades y dinero se dilapidaron en estos dos años, en los cuales hubo gente que perdió negocios e industrias por el confinamiento y las medidas sanitarias, mientras otros se dedicaron a saquear el erario público y aumentar precios a mansalva para inflar sus ganancias. Cruda verdad y galimatías a resolver en el futuro para renacer de la plaga.