El presidente Iván Duque llamó este lunes al diálogo nacional, mientras en las calles de Colombia la represión lejos de disminuir, aumenta. Todo apunta a que será un diálogo de sordos.

A primera hora de este lunes, el mandatario publicó en su cuenta de twitter: “El Gobierno Nacional, los gobernadores y los alcaldes estamos para hacer cumplir la Constitución y la ley actuando en defensa de todos. Pero aquí tenemos que decir: sí a la posibilidad de acuerdos, pero no con bloqueos, no afectando los derechos de toda una nación”.

Al parecer Duque trata de apagar un incendio propagado ya por todo el país arrojándole combustible, pues mientras aceptaba reunirse con la Mesa Nacional del Paro, las fuerzas del orden asesinaron a primera hora al joven Michael López, retuvieron a Jesús Bolaños Galíndez y agredieron a 24 manifestantes más en Yumbo, Valle del Cauca.

EXIGENCIA MAYOR: CESE DE LA REPRESIÓN

El Comité Nacional del Paro, que articula a 26 sectores sociales, 29 comités de departamento y más de 300 municipales, declaró reconocer que otros sectores sociales y la ciudadanía espontáneamente, se han sumado a la convocatoria, por lo que no pretenden actuar como voceros de todos, pero acudirían al diálogo para destrabar la situación.

“Hemos acordado asistir, para tratar un único punto: las garantías y prerrequisitos para detener la violencia estatal y paraestatal contra quienes protestamos. Una vez sea acordado y verificado, podrá haber negociaciones. La magnitud y gravedad de la violencia física, sexual y afectiva desatada exige que ninguna persona más pierda la vida, su integridad física o su libertad. No es posible negociar sin el cese de la violencia”, afirmaron.

EL MOVIMIENTO INDÍGENA SE SUMA

La Minga Indígena (resistencia o protesta por reivindicación de derechos) de Antioquía se movilizó hacia Medellín, para sumarse al paro en tanto se proclaman “la voz y una expresión legítima de los pueblos indígenas, es la convocatoria política para entablar los diálogos sociales con diversos actores y con los gobiernos de todo orden y nivel”.

“Hoy en Antioquía los pueblos indígenas nos movilizamos a Medellín, para plantear y motivar el debate, el diálogo abierto y visibilizar las problemáticas estructurales e históricas que el gobierno ha estado ignorando”.

“Venimos a reclamar nuestro derecho a otra forma de política, una que defienda la vida y la paz, para que el estado responda por la ola de asesinatos, masacres, desplazamientos y otras formas de violencia que atentan contra los derechos humanos, poniendo a la población civil y rural, en especial a los pueblos indígenas, ante una crisis humanitaria evidente”, plantea la Minga.

TOQUES DE QUEDA Y MÁS SORDERA EN LA MESA DE DIÁLOGO

Por otra parte, las autoridades de Cartagena se apresuraron a decretar el toque de queda para la semana, que restringe la circulación entre las 21.00 y las 5.00 del día siguiente hasta el viernes, mientras que ese día regirá continuamente hasta las 5.00 del lunes 23 de mayo. Los organizadores del Paro Nacional también dijeron de inmediato que no lo acatarán y seguirán protestando pacíficamente, haciendo uso de su derecho a ello.

Las perspectivas para el diálogo entre gobierno y Comité Nacional del Paro no son halagüeñas, la mayoría de los involucrados reconoce que la desmedida violencia desatada por las fuerzas del orden es la causa fundamental de la radicalización y permanencia de las protestas, iniciadas contra una malograda reforma tributaria que trató de imponer Duque.

ESTADÍSTICAS ESCALOFRIANTES DE LA REPRESIÓN

Hasta el momento, el saldo reconocido de víctimas es de al menos 50 muertos, 578 heridos (37con lesiones oculares), 1430 detenidos arbitrariamente; 524 presuntos desaparecidos y 21 casos documentados de violencia sexual contra mujeres (uno de ellos desembocó en el suicidio de una joven de 17 años en Popayán tras denunciar a 4 policías).

El Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) ha sido señalado reiteradamente por los organismos de derechos humanos como la más violenta de las fuerzas del orden, culpable de innumerables desmanes, y su disolución es uno de los puntos más candentes dentro de los reclamos populares en Colombia hoy.