Una crisis migratoria involucra a España y Marruecos después de que miles de ciudadanos marroquíes y subsaharianos llegaran mediante el mar o saltando barreras a Ceuta, donde se ubica la frontera de la nación africana con el país ibérico.

Desde el lunes último cerca de ocho mil migrantes llegaron a suelo europeo en busca de una mejor vida y fueron recibidos por efectivos militares españoles que deportaban a una gran mayoría, mientras representantes de la Cruz Roja auxiliaban a los necesitados.

Según un despacho de AP, la llegada de esas personas a territorio ibérico agrava la querella entre Rabat y Madrid sobre la región disputada del Sahara Occidental al provocar una crisis humanitaria en Ceuta, enclave español de 85 mil habitantes entre el Mar Mediterráneo y Marruecos.

Foto: Ministerio de Defensa de España

PEDRO SÁNCHEZ EN CEUTA

Tras conocerse sobre la crisis, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, viajó a Ceuta donde se refirió a Marruecos como un país socio y amigo de España, reseñan medios de prensa.

Al respecto, Sánchez invitó a Rabat a buscar “el respeto a las fronteras mutuas, que es la base sobre la que se construye la vecindad de países amigos y las relaciones fructíferas para ambos”.

La crisis migratoria fue desatada luego de que el país del norte de África relajara controles fronterizos.

Sin embargo, España y Marruecos suscribieron hace 30 años un acuerdo para repatriar a todos los que crucen la frontera nadando.

¿MOTIVO PARA RELAJAR CONTROLES?

Al decir de algunos medios de comunicación, Marruecos suavizó la vigilancia luego de que España permitiera la entrada -por motivos de salud- al líder de un grupo insurgente que lucha por la independencia del Sahara Occidental, territorio que el país africano se anexó en 1975.

De acuerdo con medios de prensa, muchos de los migrantes son africanos subsaharianos que de manera general huyen de la pobreza o la violencia en sus países de origen y se aventuran en la búsqueda de un futuro mejor.

En estos casos, el país ibérico tiene acuerdos para devolver a algunos a sus naciones, no a todos.