A solo tres metros de profundidad y a 30 de la orilla de la playa mallorquina de Can Pastilla, permanecía a la espera de ser descubierto un barco del siglo III con una carga muy particular.

La noticia eclipsó no solo a curiosos, sino que enseguida llamó la atención de diferentes medios de comunicación que no demoraron en revelar que en la embarcación se encontraron más de 300 ánforas intactas con un especial contenido.

Y así, estamos ante una historia fabulosa porque se trata de un tesoro que permaneció sumergido durante 18 siglos, precisaron historiadores y arqueólogos.

De acuerdo con medios locales, el barco navegaba con un cargamento desde Cartagena hasta las Islas Baleares (España), donde zozobró a unos 30 metros de la playa de Can Pastilla.

MÁS DETALLES SOBRE EL BARCO

Con 12 metros de eslora, la antigua nave cobijó 300 ánforas de Salsa Garüm, una substancia romana muy codiciada en aquella época y que actualmente se sigue consumiendo.

Muchas son las interrogantes de cómo el barco permaneció oculto tanto tiempo y en buenas condiciones, y al respecto los investigadores creen que podría haberse creado un sarcófago natural en el mar conformado por el viento y la arena.

En declaraciones a la prensa días atrás el arqueólogo marítimo Javier Rodríguez sostuvo que es extraño que se encuentren unos restos tan bien conservados y tan próximos a la costa.

Sobre las ánforas Rodríguez detalló que impacta mucho ver el estado de conservación del cargamento y pareciera que estamos ante una tipología nueva de ánforas que no se había visto hasta el momento.