El asesinado presidente haitiano Jovenel Moise
El asesinado presidente haitiano Jovenel Moise. Foto de Gobierno Danilo Medina.

El presidente de Haití, Jovenel Moïse, fue asesinado en su residencia, por un comando no identificado aún, del que solo trascendió que “hablaban en español”. La Primera Dama fue víctima de un disparo y se encuentra grave en un hospital.

El asesinato parece el colofón del enfrentamiento del extinto mandatario con la oposición, liderada por el juez Joseph Mecene Jean-Louis, de 72 años, quien en febrero había aceptado “la decisión de la oposición y de la sociedad civil de servir a su país como presidente interino para una transición”, en un video que reprodujo la agencia AFP.

Jovenel Moise  rechazaba los intentos opositores de deponerlo; con la excusa de que expiró su mandato; y su gobierno afirmó haber frustrado intentos de golpe de Estado y de asesinarlo con anterioridad. Moise gobernaba sin contrapesos desde 2020, tras fenecer el mandato del parlamento sin aprobar el presupuesto para elecciones.

PROTESTAS Y VIOLENCIA

El asesinado aseguró que sería presidente hasta el 7 de febrero de 2022, desatando nuevas protestas en el siempre convulsionado país, el más pobre del hemisferio occidental. Las manifestaciones fueron violentas, pero en la capital, Puerto Príncipe, la gente prefirió refugiarse en sus casas en su mayoría.

Los haitianos están hartos de una violencia que no termina, la corrupción política y los vaivenes entre los que hoy son oficialismo y mañana oposición, pero todos reclaman legitimidad como verdaderos ganadores y denuestan a sus contrarios, mientras aumenta la delincuencia y resurgen los secuestros de personalidades y gente adinerada.

Y mientras Estados Unidos aceptaba la postura de Moise y el mandatario parecía conservar el liderazgo de la nación, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y su misión en Haití observaban la situación “con inquietud”, y decían que el presidente fue elegido en noviembre de 2016 y “prestó juramento en febrero de 2017 para un mandato de cinco años”.

Manifestantes en Puerto Príncipe, la capital haitiana, contra el líder opositor Joseph Mecene Jean-Louis. Foto de redes sociales

CONATOS, MÁS CONVULSIONES, MÁS VIOLENCIA

El exsenador de la oposición Youri Latortue afirmó a France 24 que pretendían un período de transición encabezado por Mecene Jean-Louis. “Hay una hoja de ruta de dos años, con el establecimiento de una conferencia nacional, la redacción de una nueva constitución y la celebración de elecciones”, dijo.

Y como Moise “ya no es legalmente el presidente”, no podía ser víctima de golpe de Estado, enfatizó el opositor Andre Michel. “Estamos esperando que Jovenel Moise salga del Palacio Nacional (sede de la presidencia) para poder continuar con la investidura del señor Mecene Jean-Louis”, dijo a la AFP.

Esa disputa se remonta a la elección original de Moise en comicios que fueron anulados por acusaciones de fraude, y resultó elegido nuevamente un año después, en noviembre de 2016, con más denuncias y una participación de poco más del 20% del padrón. Las protestas y exigencia de su renuncia cobraron auge en 2018.

VACÍOS LEGALES, RAZONES Y CONVULSIONES

Las elecciones para diputados, senadores, alcaldes y funcionarios locales debieron realizarse, pero no se han hecho, provocando el vacío por el que Moise mantenía se permanencia hasta 2022. Haití carece de instituciones capaces de sacar al país de la crisis por la presidencia.

El Consejo Constitucional es otro vacío que solo existe en papel, por lo que no se podía contar con él para resolver la situación y el Senado mucho menos erigirse en alto tribunal, como prevé la ley, pues solo la tercera parte de los senadores permanecen activos por la ausencia de elecciones legislativas.

“No es la primera vez que en Haití se gobierna por decreto”, afirmó Bocchit Edmond, embajador de ese país en Estados Unidos, en entrevista reciente con la cadena CNN. “No puede decirse que el presidente Moise sea un dictador, pues la culpa del vacío legal es de la propia oposición, que no aprobó el presupuesto para las elecciones legislativas”, enfatizó.

Y sobre la oposición al mandatario, criticó a sus líderes: “Lo acusa de corrupto un hombre (Joseph Mecene Jean-Louis) que ha sido implicado en varias causas de corrupción y malos manejos, que solo desea aprovechar la situación para acceder a la presidencia. Es risible y llamativo”.

Protestas exigiendo la renuncia de Jovenel Moise. Foto de redes sociales.

LA INCERTIDUMBRE COMO NORMA

“Es una situación extremadamente confusa”, comenta Jean Marie Vaval, cónsul haitiano en Caracas, en conversación con Editorial24. “Se sabe que un comando acabó con la seguridad de la residencia y asesinó a tiros al presidente e hirió de gravedad a la Primera Dama, que hablaban en español… pero nada más. Ni idea de quiénes eran ni de dónde vinieron”.

Lo que sí es cierto es que, como norma en Haití, las únicas instituciones que siguen funcionando sin problemas son el ejército y la policía, los que; según el anuncio del primer ministro interino Claude Joseph; “mantienen el orden y la estabilidad en la República”, el resto es plena incertidumbre.

Para los haitianos las próximas horas traerán sosiego, mientras las investigaciones del magnicidio se realizan. Solo queda esperar para ver si la situación devendrá en arreglo pacífico de las diferencias entre todas las fuerzas políticas en pugna o será simple pausa en la constante convulsión que vive el sufrido país desde hace décadas.