“¿Por qué en Cuba están prohibidas las antenas parabólicas?”, me preguntaba un amigo en una conversación informal en la que estuvimos debatiendo sobre tecnologías. No tuve respuesta clara en ese momento, lo reconozco, como tampoco la tengo hoy.

Sé que entre las prohibiciones de la Aduana está entrar al país equipos de comunicaciones, receptores, transmisores, antenas, etc., a no ser que contemos con una autorización del Ministerio de las Comunicaciones. No imagino a una persona pidiéndole al Ministro de Comunicaciones que lo deje entrar una antena para ver canales extranjeros en Cuba.

Como amante que soy de las Telecomunicaciones, estuve buscando información sobre televisión satelital, y específicamente sobre el tema en Cuba, pues quería escribir una monografía. Tengo claro que el gobierno cubano, como casi todos los gobiernos del mundo, prohíbe la piratería de señales satelitales.

En el periódico Granma del 8 de febrero del 2007 aparece un artículo que se llama Caso Antena y otras Ilegalidades (http://www.granma.cubaweb.cu/2007/02/08/nacional/artic02.html), donde explica que el problema fundamental está en el enriquecimiento ilícito y el desvío de recursos como conectores, cables y receptores.

Hay quienes gracias a la tecnología recargan las tarjetas de abonados con códigos generalmente publicados en Internet y le sacan muy buenos dividendos; se dice que recargar una tarjeta de abonado cuesta en Ciudad Habana y Varadero unos 10 dólares. Si tenemos en cuenta que esos códigos cambian varias veces al mes, es un negocio muy lucrativo para quien vende el servicio y un problema enorme para quien se “engancha” en este vicio, por llamarlo de alguna manera.

Generalmente quienes compran estos servicios buscan acceder a canales de pago, al estilo de HTV, MTV, VH1, GOLDEN y muchos otros, como es el caso de los canales comerciales que se alojan en DirecTV ó DISHnetwork. Por lo tanto, si para ver estos canales hay que pagar y estas empresas no tienen sucursales en Cuba, lo lógico es que quienes acceden a estos servicios están violando la ley y debe pagar por ello.

Pero todo este asunto no es tan sencillo, tiene otra cara que nunca la prensa ha tocado, y es el tema de los canales libres o de señal abierta, aunque podemos suponer que la mayoría de los que compran un kit de recepción satelital en Cuba lo menos que le interesa es ver un canal libre aunque los hay muy buenos y con contenidos interesantes.

En el mundo se comercializan receptores hechos exclusivamente para canales de señal abierta, son conocidos como FTA (free to air). Quizá el número de canales Free no sea tan elevado como los que ofrece DirecTV, pero van en aumento.

Un ejemplo clásico de servicio de distribuición de señales satelitales libres lo tenemos en Hispasat. La flota satelital Hispasat ofrece una gama bastante amplia de canales de TV y emisoras de radio libres, incluyendo los canales de alcance nacional cubanos, más Cubavisión Internacional y Canal Habana, que están alojados en uno de sus transponders. Las pisadas de Hispasat abarcan casi todo el planeta. Desde Cuba se puede acceder a uno de sus satélites en la posición 30°W. Por ejemplo, los canales de TV y radio cubanos se encuentran en la frecuencia de 11.884 Ghz de la banda KU.

Ahora me pregunto: ¿no podemos en Cuba usar un receptor satelital para ver canales de señal abierta sin que eso constituya un delito? No tengo respuesta. Nuestros canales están en satélites, TeleSUR está en satélites, cientos de canales libres están en satélites; pero tenemos prohibido tener tv satelital. Así de simple.

Sabemos muy bien los cubanos, que ha sido siempre un interés del gobierno de Estados Unidos mantener transmisiones radio-televisivas hacia la isla, ya hace mucho tiempo que para un cubano con dos dedos de frente eso dejó de ser un problema. Hay muchos en Cuba que no se comen el pastel de Radio Martí; creo que muchos no se creen las noticias de esta emisora. Nunca he visto TV Martí, pero creo que debe ser más de lo mismo.

El hecho de que esas estaciones existan no debe ser motivo para privar a nadie de disfrutar del desarrollo tecnológico. Existe TV Martí, pero existen miles de canales más con mucha calidad y siempre serán mejores alternativas. Existe Radio Martí, pero el dial también está lleno de otras estaciones.

Los cubanos no buscan noticias, la tv cubana puede carecer de muchas cosas pero no de actualidad noticiosa. Buscamos alternativas a los canales nacionales, aplaudo la creación de Multivisión, Canal Clave e incluso el canal infantil Mi TV, pero la necesidad de escoger nos es innata y está en nuestra naturaleza comparar.

Creo que nuestro país es uno de los más cultos del mundo, nuestros dirigentes deben y pueden confiar en los cubanos, quizá la posibilidad de ver y comparar nos obligue a mejorarnos cada día. Son otros tiempos, un gran número de cubanos ya acceden a internet, donde los llamados contenidos “subversivos” pululan a montones, la censura a la tv satelital sencillamente ya carece de sentido.

Esta es mi opinión, mi punto de vista, pero como dicen en mi pueblo, una cosa piensa el burro y otra el carretonero. Mi monografía tendrá que seguir esperando, me gusta escribir de lo que puedo palpar en la vida práctica. Yo buscaré otro tema para mi trabajo monográfico, algo más terrenal, quizás escriba sobre el picadillo de soja.

*Por Ingeniero en Telecomunicaciones Yandys Cervantes Rodríguez.
Foto: “Techos de La Habana”, Paul Lowry