Orgasmo es una palabra horrorosa. Yo la emplearía para los hombres y dedicaría para las mujeres un término más fino.

Orgasmo parece una palabra para asustar a los niños en lugar de para nombrar el maravilloso acto desde el que surge la vida de ese niño. ¡Uhhh..!, cómete la comida que por ahí viene el orgasmo.

Clímax, por su lado, tiene un encanto postmoderno; parece una palabra de un idioma futurista y universal, y hasta armoniza con la palabra clítoris.

Con todo, el significado de “clímax” no es exclusivo del lenguaje erótico.

A mí me gusta como lo decimos los cubanos, cuando lo decimos a lo cubano.

Es como reencontrarse, re-correrse, llegarse, dar con uno mismo en una dimensión que es destino y principio de la vida al mismo tiempo. Es como Venir a Ser.

Imagen: Estructura cristalina del complejo neurofisina-oxitocina. Se cree que la oxitocina aumenta en los niveles sanguíneos durante el orgasmo. La oxitocina influye en el desarrollo del sentimiento del amor.  Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Oxytocin-neurophysin.png

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